Denuncias Por Abusos Y Machismo En El Mundo De Los Videojuegos

Aseguran que el sector del videojuego sigue siendo territorio masculino en la mayoría de sus posiciones. Si bien en los últimos años han cambiado algo los porcentajes, según las nuevas denuncias de abusos sexuales contra hombres de la industria y 'streamers', las prácticas de acoso no se multiplicaron.

En estos días, se conoció una oleada de acusaciones por parte de mujeres jugadoras y aficionadas que aseguran en redes sociales haber sufrido abusos sexuales en el sector, una dramática situación que ya empezó a destaparse con los polémicos casos en el estudio Ubisoft y en la plataforma Twitch.

Actualmente, un 40% de jugadores en España son mujeres pero en las ligas profesionales no llegan ni a un 10%, lo que las lleva muchas veces a una situación de desventaja, de abuso verbal y de comentarios machistas durante las partidas.

Hasta ahora, se presentrono 200 denuncias públicas de personas que aseguran haber sufrido algún tipo de abusos sexuales en el sector del streaming de videojuegos, gracias a la iniciativa de la jugadora estadounidense Jessica Richey, que creo un documento ad hoc para hacer público este abuso.

La mayoría de estos testimonios salió de la comunidad de juegos de Destiny cuando una usuaria publicó en Twitter sus experiencias el podscaster asociado en Twitch, "SayNoToRage". En ella describía cómo él se inclinaba repetidamente sobre ella en el autobús y le decía que se "liberara sexualmente" mientras estaba drogado y borracho.

A partir de ahí, Jessica Richey comenzó a recopilar estos testimonios con "la finalidad de hacer un archivo" y constituir una lista de "historias de acoso, abuso y asalto de supervivientes de la industria del streaming".

Muchas mujeres se animaron a contar su experiencia después de que trascendieran casos como el de Omeed Dariani, CEO del grupo de streamers Online Performers Group (OPG), que tuvo que dimitir después de que se hiciera público que manipulaba a mujeres jóvenes que intentan ingresar a la industria de los videojuegos obligándolas a mantener relaciones sexuales con él.

Omeed tuvo que dimitir como CEO y OPG perdió a muchos docenas de streamers, algunos tan importantes como Dodger, Strippin y CohhCarnage.

Pero no es la única denuncia que recibió. Molly Fender Ayala, responsable de desarrollo de la comunidad de Overwatch, aseguró que cuando Dariani trabajaba para Sony, en 2014, la acosó durante una convención de videojuegos y la coaccionó para mantener relaciones sexuales con él bajo la amenaza de terminar en una 'lista negra' si no accedía.

Aunque en un principio Diariani negó las acusaciones, el pasado 21 de junio utilizó Twitter para asumir que era culpable y renunciar a su puesto como CEO de la empresa de streaming para "no destruir" la compañía por sus actos y
por el bien de sus trabajadores, según sus palabras.

Otro caso notorio en la industria fue el de Tom 'Syndicate' Cassell, streamer de Counter-Strike denunciado por forzar a mantener sexo a su expareja.

Como respuesta, la plataforma de streaming de videojuegos Twitch, también afectada por los escándalos, estudió "los casos más graves" de abuso sexual y ha suspendido de forma permanente a los responsables, como informó en un comunicado.

No obstante, la plataforma asegura que aún se encuentra estudiando qué medidas tomar y dijo a las autoridades en algunos casos en los que el acoso a mujeres tuvo lugar fuera de Twitch.

El resto de la industria del videojuego también fue campo de polémicas relacionadas con el acoso a las mujeres y otro de los casos más destacados es el de Ashraf Ismail, ex director creativo del videojuego Assassin's Creed Valhalla, en el que trabaja Ubisoft.

Ismail dimitió de su empleo en Ubisoft tras admitir que había sido infiel a su esposa con varias mujeres con las que mantenía relaciones, mintiendo sobre el hecho de que estaba casado.

Chris Avellone, diseñador y escritor de videojuegos que se encontraba trabajando para el estudio Techland y en el título en desarrollo Dying Light 2, fue otro de los señalados por acusaciones de acoso y de emborrachar a mujeres para mantener sexo con ellas.

"No toleramos este tipo de comportamientos, ni en nuestros empleados ni en los consultores externos", ha asegurado Techland, que ha cesado al desarrollador.

No obstante, el problema de los abusos sexuales a mujeres en la industria del videojuego ya fue denunciado en situaciones anteriores, y cuenta con precedentes como el del conocido como 'Gamergate'.

En 2014, tuvo lugar una campaña de acoso contra varias desarrolladoras de videojuegos y mujeres del sector que fueron blanco de amenazas de violación y de muerte por un grupo de usuarios en Twitter a través del hashtag #GamerGate. Cinco editores fueron vetados de Wikipedia en 2015 por dar a su página sobre este tema un enfoque feminista.

También fueron destacadas las acusaciones contra Riot Games. En 2018, la empresa responsable de League of Legends se enfrentó a una demanda colectiva por incurrir en prácticas de discriminación por razón de sexo y acoso sexual a hombres y mujeres.


 

 

Fuente:www.elespanol.com

 

 


 
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