El proyecto de ley procede de un decreto aprobado por unanimidad por la Diputación Permanente el pasado 29 de abril, y establece que la autorización de nuevos locales, más bingos y casinos, está suspendida hasta que se reforme la ley del juego de Canarias, con plazo máximo hasta el 31 de diciembre de 2021.

Asimismo, se amplía la Comisión del Juego y las Apuestas para potenciar aspectos sanitarios y educativos con la inclusión de representantes de entidades que luchan contra las adicciones.

Ricardo Fernández, del Grupo Mixto (Cs), valoró que la ley se vaya a aprobar con "amplio consenso" en la Cámara.

Melodie Mendoza (ASG) resaltó que se vaya a poner "limitaciones" al crecimiento del juego y las apuestas en las islas, que han crecido de forma "descontrolada" en los últimos años, especialmente entre los jóvenes.

También solicitó "sensibilizar" desde el punto de vista educativo y criticado que personas famosas se convierten en referentes e imagen de las empresas.

Manuel Marrero, portavoz de Sí Podemos, indicó que no hay que dejar "vacíos legales" en la regulación e incidió en formentar otras alternativas de ocio en las asociaciones de vecinos, donde muchas veces "se pasa la tarde jugando al bingo".

Carmen Hernández, de Nueva Canarias (NC) -su partido impulsó una PNL el año pasado que abrió el proceso- advirtió del crecimiento de la ludopatía entre jóvenes y en barrios de familias vulnerables, subrayando el consenso alcanzado entre todos los grupos y que colectivos sanitarios y educativos se incorporen a la Comisión del Juego y las Apuestas.

Luz Reverón, del Grupo Popular, por su parte agradeció que se incorpore vía enmienda la creación de un registro que prohibe el acceso a locales a personas reincidentes y Jana González (CC-PNC) solicitó que se incida también en la regulación del juego online porque es "desesperante" tener que esperar por el Estado, que tiene las competencias.

"Hay que plantar batalla al juego online", dijo al tiempo que valoró que se potencien aspectos educativos para ayudar a las familias en la prevención de posibles adicciones.

Matilde Fleitas, del Grupo Socialista, apuntó que el proyecto de ley "protege la salud y la economía de las familias" y ahora hay que dar "un paso más" y reformar y actualizar la ley del juego de Canarias porque este fenómeno "le puede salir muy caro" a la sociedad de las islas.