A La Búsqueda De Empresas De Juego En Línea

En época de crisis, cualquier ingreso es bienvenido. Por ello, la Xunta busca captar empresas interesadas en explotar desde Galicia el juego online -a través de internet-, ante la inminente aprobación de la ley que fiscalizará una actividad económica hasta ahora en un vacío legal. Si operan en Galicia, también tributarán en la comunidad.

El Ejecutivo autonómico se frota las manos ante una norma que impondrá una carga fiscal a las operadoras de esta modalidad de juego a través de la red -apuestas deportivas, póker, ruletas, dardos...- y a los jugadores. La falta de regulación actual provoca que la mayor parte de empresas del sector operen desde paraísos fiscales.

El Gobierno de Zapatero ultima la ley que dará cobertura al sector e impondrá un peaje fiscal tanto a las operadoras como a los jugadores y que entrará en vigor el próximo año. En una reunión prevista para finales de este mes, enviará a las comunidades el borrador del proyecto, un documento con el que el Ejecutivo de Feijóo iniciará contactos con las firmas interesadas en instalarse en Galicia para explotar esta modalidad de juego, que se producirán a lo largo del primer trimestre del año.

La Administración aspira a que el maná del juego online no solo aporte unos ingresos extra a las arcas públicas, sino que éste se incremente con el paso del tiempo. La Xunta confía en alcanzar el año que viene al menos los 70 millones de euros de recaudación que ya le reporta el juego presencial -tragaperras, bingos, ruletas...- y adelanta que mantendrá contactos no solo con operadoras de internet, sino también con empresas de juego tradicional interesadas en dar el salto a esta nueva modalidad. "Empezaremos los contactos para ver qué empresas están interesadas, aunque ya hemos mantenido algunas conversaciones con empresas tradicionales", reconoce Santiago Villanueva, director xeral de Emerxencias e Interior, departamento competente en materia de juego.

La semana pasada el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció que hasta 2016 no concederán más licencias para instalar máquinas tragaperras en la comunidad para prevenir los casos de ludopatía. Mientras tanto el departamento de Presidencia, dirigido por Alfonso Rueda, prevé sondear el mercado para captar firmas interesadas.

La Xunta alega que se trata de regular un sector que crece cada año y de imponer justifica fiscal. "No puede haber una
modalidad de juego que tribute y otra no , como pasa ahora", indica Villanueva.

Las últimas conversaciones informales entre Moncloa y las comunidades se produjeron el 19 de noviembre en Toledo, donde debatieron acerca de un proyecto legal que acumula dos años de retraso y cuyo borrador será enviado a las autonomías a finales de mes.

En este encuentro, acordaron que sea el Estado el que recaude las tasas impuestas a operadores y jugadores y luego le ceda un porcentaje a cada comunidad. "No está definido todavía el porcentaje", manifiesta Villanueva

Para analizar estos temas se crearán dos comisiones Gobierno-comunidades: una sobre las competencias que ceden las segundas en materia de juego en favor de una regulación estable, y otra sobre el rendimiento fiscal a las comunidades y de cada modalidad de juego.

Aunque las comunidades autónomas son las que gozan de las competencias en materia de juego, todas han pactado con el Gobierno central dejar en sus manos la norma general para evitar una "lucha" entre ellas por captar empresas del sector y beneficiarse de sus réditos fiscales.

El Ejecutivo aprobará una ley de aplicación general, pero las comunidades se reservarán la capacidad para elaborar normas propias siempre que el juego solo afecte a los ciudadanos de su territorio, según indican fuentes de la Xunta presentes en la reunión del pasado día 19. "Es algo poco probable teniendo en cuenta que en internet los jugadores operan desde múltiples lugares", indica Santiago Villanueva.

Éste revela que un aspecto fundamental de la ley será adaptar una normativa europea que prohibirá a los jugadores online de un país de la UE jugar en webs de otros países comunitarios. "Un francés podrá jugar en un casino online de su país, y un gallego en cualquiera de España o del resto del mundo", explica antes de reconocer que el aspecto técnico para poder controlar este aspecto todavía no se ha abordado.


 

 


 
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