Crisis Del Mercado De Tragamonedas En El Este Europeo

La recesión económica en curso en Europa, junto con los cambios regulatorios desfavorables, causó diversos problemas a muchos mercados de máquinas tragamonedas en países del centro y Este de la Unión Europea.

El mejor ejemplo es el de Hungría, donde se introdujo una prohibición completa de máquinas tragamonedas fuera de las instalaciones de los casinos, el pasado octubre, de forma repentina y al parecer sin previo aviso.

La prohibición llegó sólo un año después de un aumento cinco veces mayor en los impuestos, y la transición a juegos basados en servidores, lo que provocó que muchas compañías abandonaran el mercado, con una consecuente importante inversión de las empresas restantes.

La situación también es sombría en Rumania, donde los cambios en la ley han diezmado el sector de las máquinas de juego.

En ese país el nuevo número mínimo de máquinas de cada nuevo operador fue aumentado a 50, pero el número de operadores se redujo de alrededor de 1.200 en 2009, a 400 en 2011 y 2012.

Asimismo, desfavorables condiciones económicas junto con el aumento de impuestos, y el aumento en el número mínimo de máquinas, conjuntamente con la introducción de la
prohibición de fumar a partir del 1 de junio pasado, se han hecho sentir también en el mercado búlgaro, donde el número de máquinas se redujo de 26.000 en 2008, a 15.500 en 2012.

En Croacia, la crisis económica y la prohibición de fumar trajo ingresos un 20 por ciento menores, y un 15 por ciento menos de salas de tragamonedas en el período de 2008 a 2012.

Otros países de la región han experimentado problemas similares, lo que ha resultado en la disminución de los ingresos en un 45 por ciento en el período comprendido entre 2008 y 2012.

Parece que en el momento de la crisis, en lugar de ayudar a la industria a sobrevivir, los gobiernos han puesto una carga adicional, comentaron los analistas.

En lugar de aumentar los ingresos del Estado a partir de los juegos de azar, el aumento de los impuestos han golpeado a esta industria, provocando cierres y despidos, y en última instancia, aumentar los gastos del gobierno.

 


 

 

Fuente:www.gbgc.com

 

 


 
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