Las Islas Que Cambiaron Su Destino

Conocidas como un refugio de Ernest Hemingway y el escenario de una cita que puso fin a una carrera presidencial de Estados Unidos, las islas Bimini, a menos de 100 kilómetros de la costa de Miami, están viviendo un cambio en sus costumbres desde que la empresa con sede en Malasia, Genting Group, decidió invertir unos 300 millones de dólares en su Resorts World Bimini, convirtiéndose en el mayor empleador del archipiélago. Asimismo, diariamente los pobladores reciben los cruceros casino que la empresa opera desde el puerto de Miami hacia ese destino.

Para algunos, más allá del beneficio económico, la llegada de estos cruceros significa en cambio la destrucción de un entorno marino lleno de peces y corales, y la ruina para el deporte del buceo y la pesca deportiva.

La compañía inauguró un casino en junio, y espera terminar un hotel de 350 habitaciones para diciembre además de 50 viviendas de lujo en sus casi 300 hectáreas de North Bimini. Entre sus planes se incluyen locales comerciales, restaurantes y discotecas, a la vez que está en el proceso de modernización del aeropuerto y considerando la posibilidad de un segundo hotel.

Si bien el gobierno está orgulloso de la entrada de la empresa en el territorio, los críticos aseguran que el precio de hospedar estos complejos es demasiado alto para la tranquila población autóctona y el medio ambiente.

Es el caso de la organización Bahamas National Trust que no está de acuerdo en la construcción del campo de golf, en una zona que destruiría un área protegida de manglares, que actúa como un vivero para el pescado, caracoles y langostas.

Asimismo, el muelle en construcción de mil metros donde atracará el barco casino diariamente, aseguran que dañará los arrecifes de coral, si bien la empresa dijo que el lugar fue elegido justamente para preservar el medio.

La empresa, en la voz del presidente de Resorts World Bimini, dijo que desea ser una parte más de la isla, y conseguir una integración, donde el complejo sea el principal atractivo turístico del archipiélago.

Miles de personas llegaron con el servicio de cruceros desde Miami a lo que en el pasado fuera una guarida de piratas que acechaban los barcos españoles cargados de tesoros procedentes de América del Sur y el Caribe. Durante la prohibición, el licor era legal en lo que entonces era la británica Bahamas, y Bimini era un proveedor  de bebida para el sur de Florida.

Más recientemente Hemingway la visitó en 1935 y luego regresó a los veranos de 1936 y 1937. Otros visitantes famosos incluyen a Martin Luther King Jr., Sammy Davis Jr., Judy Garland y Lucille Ball, quien se quedó en el famoso Bimini Big Game Club.

Pero en 1998 alcanzó de nuevo la fama cuando Gary Hart, candidato demócrata a la presidencia de los estados Unidos, se llevó a la isla a su amante Donna Rice, quedando inmortalizados en una foto, y debiendo bajarse de la campaña para la Casa Blanca.

La inversión de Genting deberá competir con otras atracciones vecinas como el complejo hotelero y de casino de Baha Mar, en Nassau, la capital de Bahamas .

La empresa considera que su proyecto dará un vuelco económico a la isla, calculando que los visitantes aumentarán de 70 mil del pasado año a 400 mil para el año entrante.

De un tranquilo refugio para enamorados, y meca de los pescadores deportivos y buceadores de aguas cristalinas, Bimini está cambiando su destino para convertirse en otro centro de juego en el Caribe.

 

 


 

 

Fuente:www.boston.com

 

 


 
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