Las cámaras de seguridad del establecimiento demuestran cómo los cuatro extranjeros estafan en la mesa de juego al casino, al engañar a los croupiers y a los otros jugadores, tras entintar las cartas para conocer que mano tenían los demás miembros de la mesa y así saber cuando apostar.

La banda, conformada por colombianos y bolivianos, se especializaba en este tipo de delitos, llegando a ganar hasta dos millones de pesos de manera fraudulenta, según dijeron las fuentes consultadas.