Más Corazón Que Racionalidad

Al parecer los españoles utilizan más el corazón que la racionalidad al momento de adquirir un billete del Sorteo de Navidad, según afirma el profesor de la Escuela Superior de Ciencias Sociales y de la Empresa del Tecnocampus de Mataró y director del Grupo Aplicado en Entorno Financiero Económico y Social (Graefes), José Maria Raya. Interviene mucho la ilusión y poco la razón.

El profesor hecha por tierra además algunas fábulas creadas entorno a este juego, que es en realidad un sorteo muy sencillo, a diferencia de otros, en los que suele haber tantos bombos como números. Para el Gordo de Navidad hay un solo bombo y sale un número entre el 1 y el 100.000, por lo tanto la probabilidad de cada uno de los premios es de uno entre cien mil.

"El 30% de cada euro gastado se lo queda el Estado por lo que el promedio de los premios es el 70% de lo que ha gastado la gente", comenta Raya. El profesor apunta que hay mucha habladuría sobre la lotería, como por ejemplo que los números más grandes como tienen más tinta pesan más las bolas y tienen más probabilidades de salir, y eso no es cierto porque se imprimen con laser. "No hay bolas que pesen más", asegura.

Tampoco es cierto, afirma, que Barcelona y Madrid sean las ciudades más afortunadas. "Un soriano multiplica por tres la inversión: por cada euro suele sacar de media en el sorteo tres. Eso ayuda a quitar el bulo de que Barcelona y Madrid son más afortunadas, juega más gente y en global hay más posibilidades de premio. Por euro gastado están muy en la media porque salen a 0,70 las dos y es lo que toca", apunta.

También habla de una de las administraciones más afamadas de España, la Bruixa d'Or de Sort, cuyo propietario Xavier Gabriel, anunció que trasladaría la sede de sus empresas a Navarra movido por el proceso independentista. "Lo que hace es comprar muchos números. Lo más probable es que algún número de Sort salga, pero rara vez un número de Sort acumula todos los premios. Ellos lo que hacen es comprar poca cantidad de muchísimos números para seguir fomentando la leyenda, es una estrategia de marketing como cualquier otra", sostiene.

Raya añade que el premio Nobel en economía del comportamiento Richard H. Thaler, escribió mucho sobre como las decisiones de las personas no siempre obedecen a criterios racionales.

"Por racionalidad no jugaríamos a la lotería. Se sabe que por cada euro toca 0,70 como máximo y que si el premio supera los 2.000 euros hay una retención del 20%. Pensándolo bien, no sale muy a cuenta".

"No es el peor sorteo, se vende como el mejor del año, el resto el porcentaje de premios no es el 70 sino el 55 y hay otros como la primitiva en los que la probabilidad de que te toque todavía es más baja, lo que cuenta en el sorteo es la ilusión de ser la persona agraciada entre cien mil", puntualiza.


 

 

Fuente:www.lavanguardia.com

 

 


 
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