Propuesta Para Prevenir Lavado De Activos En Los Juego De Azar

Un proyecto de ley que pretende sentar las bases mínimas para que la actividad lúdica no pueda ser utilizada como excusa o medio para lavar dinero, ha tomado estado parlamentario en el Congreso de la Argentina, propiciado por un conjunto de diputados opositores enrolados en la Unión Cívica Radical.-

El documento cuyo trámite ha sido girado a las comisiones de Acción Social y Salud Pública, Legislación Penal y Finanzas, pretende fijar un marco legal básico para el funcionamiento de las actividades de juegos de azar en todo el territorio nacional, respetando las jurisdicciones provinciales titulares de dichos juegos, al solo fin de prevenir el lavado de activos.-

En sus 33 artículos, que contemplan modificaciones al Código Penal y a la ley 25.246, se ratifica que toda actividad de juegos de azar debe ser previamente autorizada por la autoridad de aplicación y se prevén penas por la explotación no autorizada de juegos de azar.-

Este cambio es sustancial, ya que el "juego clandestino" siempre fue una falta provincial. La intención del proyecto es que se lo considere delito desde la óptica del sujeto activo, reafirmando así el compromiso en la lucha contra el lavado.-

Con este cambio se pretende sancionar penalmente una actividad ilícita como es el juego de azar no autorizado, eliminando todo atisbo de clandestinidad que sirva de pantalla para colocar en el mercado dinero y bienes de origen espurio.Se avanza en esa línea al proponer considerar la actividad lúdica no autorizada como sospechosa, en los términos de la ya citada ley 25.246.-

El proyecto propone que la actividad del juego para ser transparente, debe ser practicada por personas mayores perfectamente identificables, por las responsabilidades que de su participación pueden derivarse.-

En el artículo 4 se listan las prohibiciones para los explotadores de juego, en especial que puedan realizar actividades financieras con sus clientes o con los apostadores. De esta manera, no solo se desalienta todo tipo de promoción indirecta para el juego, sin además que bajo el pretexto de mutuos dinerarios, se puedan lavar
dineros.-

En el artículo 6 se prohíben los llamados "tours de juego" -en donde el viajero tiene como principal finalidad la de participar en juegos de azar- que ofrezcan en sus servicios el traslado de los fondos aplicados a tales fines.-

También se auspicia la compra documentada de fichas o créditos -mediante tarjeta de débito, con sus correspondientes límites- y se prohíbe expresamente las apuestas en dinero en efectivo.-

De esta manera se pretende imponer que el apostador deba concurrir personalmente a la caja a adquirir sus fichas, lo que reduce el nivel de anonimato de quienes pretenden lavar activos.-

Uno de los ítems quizás más controvertidos es el de la posibilidad de identificación de los apostadores.- Sus autores sostienen que "esto importa no sólo para los fines de la presente ley en cuanto a la ocasionalidad o no de un apostador, frecuencias, etc. que permitan deducir si su presencia lo es con fines ilícitos de lavado, sino que además puede ser utilizado para otros menesteres importantes, como ser la lucha o prevención contra la ludopatía o los programas de exclusión".-

El sistema de identificación de acceso que autoriza implementarse debe ser sencillo y sigiloso, lo que hoy resulta posible apelando a la tecnología existente.-

Este último aspecto de la propuesta parece orientado a exigir a los operadores de juego presencial la incorporación de sistemas de reconocimiento facial, cuya eficiencia a estos efectos nunca ha logrado demostrarse plenamente.

Extrañamente, pese al impacto que registra en la actualidad y su crecimiento exponencial a futuro, la ley no hace referencia alguna que propenda normar el funcionamiento de la actividad de juego a través de Internet.

Texto Completo del Proyecto


 

 


 
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