"La Intendencia Debe Considerar Cerrar El Casino Parque Hotel"

El último Balance de Ejecución Presupuestal de la Intendencia de Montevideo revela que el casino del Parque Hotel recaudó US$ 1.450.000 menos que el año anterior. El gerente de casinos de la Intendencia, Hugo Gandoglia, explicó que los tradicionales juegos de paño vienen “en picada” mientras que el canon que el Casino Carrasco le pagó al municipio uruguayo bajó medio millón de dólares. Más allá de los montos, puntualizó,"es un problema mucho más sociológico y cultural".

El gerente de casinos de la Intendencia, Hugo Gandoglia, explicó al periódico El País que los tradicionales juegos de paño (Ruleta, Punto y Banca y Black Jack) vienen "en picada" desde hace tres décadas porque ya no seducen a las nuevas generaciones. Y fue más lejos: dijo que la próxima administración municipal debería considerar el cierre del Casino Parque Hotel.

"Todo esto se da en el marco de un tema que la sociedad uruguaya va a tener que encarar, particularmente nosotros, el Frente Amplio, que es qué hacemos con el juego. Yo no tengo ningún interés en promover el juego, el gobierno de Montevideo no tiene interés en promover el juego. Tenemos la obligación, y procuramos hacerlo, de atender adecuadamente las salas, pero creo que el próximo gobierno de Montevideo, sea quien sea, va a tener que tomar una decisión profunda y valorar si tiene sentido la gestión de una sala pequeña o mediana, como es el Parque Hotel", destacó Gandoglia.

"En materia de público, ha crecido un poco la cantidad de gente que ingresa a los slots. Y hay una tendencia desde hace unos años que tiene que ver con que cada vez hay menos público en los juegos tradicionales", agregó.

Consultado sobre si eso se debe a que las mesas de paño ya no son atractivas para las nuevas generaciones o a que los montos mínimos para jugar son elevados, el gerente de casinos de la Intendencia indicó que "es una tendencia estructural, yo lo vivo discutiendo con los funcionarios. Tengo una serie que muestra una caída permanente, sin levante, desde hace casi 30 años. Más allá de los montos, es un problema mucho más sociológico y cultural. Las últimas generaciones crecen con los juegos de vídeo. Y si uno mira las máquinas, cada vez se parecen más. Es un tema de manejo de lenguaje. Todo lo que tiene que ver con la ceremonia y la formalidad del juego de paño no es de la gente de esta época".

El casino del Parque Rodó, ubicado en la ex Casa de Andalucía desde que abandonó el espacio que ocupaba en el Parque Hotel, sigue sin dejar los dividendos que Recursos Financieros de la Intendencia pretende desde que se ubicó en su actual emplazamiento, en 2015.

El último balance municipal señala que su recaudación fue de US$ 10.600.000 en 2017 y de US$ 9.141.000 en 2018. Registra más de US$ 1 millón menos de ingreso, con una caída notoria en Ruleta, Punto y Banca y Black Jack.

A su vez, la Intendencia de Montevideo suele hacer una previsión de ingresos para el ejercicio, que en el caso de los slots arrojó un resultado en menos de US$ 821.000 y de US$ 182.000 en mesas de paño.

En tanto, el Casino Carrasco, una concesión municipal de gestión privada, también aportó por debajo de lo previsto a las arcas de la IMM. El canon que pagó en 2018 fue de US$ 3.488.767, US$ 531.992 menos que lo que esperaba recaudar la comuna.

"Nosotros estamos convencidos de la posibilidad de que allí haya ingresos importantes para la Intendencia. Pero eso depende fundamentalmente de que el concesionario efectivamente explote el negocio de los grandes apostadores. Y eso aún no se ha dado", indicó.

"Hay una situación que ha variado con respecto a lo anterior, que es el cumplimiento riguroso que están teniendo. No hay ninguna deuda pendiente; pagaron la deuda que se había generado previo a la firma del acuerdo que hubo respecto al canon. Personalmente, entiendo que hay una gestión más responsable que en la primera etapa y están dando los pasos hacia la concreción de la explotación del sector de apostadores VIP", agregó Gandoglia.

Consultado sobre por qué esto no se termina de concretar, tomando en cuenta que el plan de los apostadores VIP estaba en los proyectos del hotel desde mucho antes que abriera, el gerente de casinos de la Intendencia indicó: "Creo que en algún momento se habló de más; no es fácil implementar esto. En el plan de negocios original no se interpretaba eso. Más lentamente de lo que nosotros quisiéramos, se vienen dando pasos serios hacia la implementación. Nos han presentado un plan de negocios
que prevé efectivamente algunas modificaciones que ya se están ejecutando, para poder desarrollar la explotación del sector VIP de apostadores. En principio, están a tiempo, de acuerdo a lo que firmamos. Pero vemos con preocupación que no se alcance ese objetivo".

-La recaudación del Casino Parque Hotel fue de US$ 10.600.000 en 2017 y de US$ 9.141.000 en 2018. Hay más de US$ 1 millón menos de ingreso, según el último balance municipal.

-Efectivamente hay una baja, si. Supongo que alguna relación con la situación general tiene. Pero fundamentalmente lo adjudico a lo que vengo diciendo desde hace muchos años, que el casino no se puede mirar desde la óptica de la contabilidad presupuestal a la que nos obliga la normativa. El año pasado compramos máquinas (slots). Y el costo, que son $ 15 millones, está descargado todo en el 2018, aunque las máquinas efectivamente entraron en 2019. Nosotros tomamos la decisión de salirnos del sistema de arrendamiento (de máquinas tragamonedas). A fines de este período de gobierno el casino del Parque Hotel va a quedar con equipamiento totalmente municipal.

-¿Cuántas máquinas se compraron el año pasado?

-Veinticinco.

-¿Y cuántas hay en total alquiladas y de la Intendencia?

-Tenemos unas 256 máquinas, de las cuales 156 son de propiedad municipal.

-¿Los gastos de funcionamiento y de personal se mantienen? ¿La plantilla de trabajadores sigue siendo la misma?

-La plantilla está más reducida, la gente se ha ido jubilando. Traslados, últimamente no ha habido. El casino empezó a dar resultado positivo en 2012 y nos mudamos (del Parque Hotel a la ex Casa de Andalucía) prácticamente al inicio de 2015. Desde que nos mudamos, en el nuevo local la utilidad que le está dejando el casino a la Intendencia está en el entorno de los US$ 1,5 millones anuales. En 2019 percibimos el efecto de la compra de máquinas.

-Sorprende que en 2018 se recaudaron US$ 820.0000 menos de lo que tenía previsto la IMM por la explotación de los slots...

-Efectivamente es así. A esta altura queda claro que para mantener el nivel de ingresos de slots hay que tener una política de renovación del equipamiento mucho más dinámica que la que resulta de hacerlo en función de las posibilidades presupuestales de la Intendencia y a partir de la tramitación que se hace. El casino necesita una agilidad mayor. La licitación de compra de las máquinas llevó prácticamente un año.

-Eso es parte de los lentos procesos del Estado, más allá de la Intendencia y de los casinos...

-Bueno, son procesos que también nos dan garantías y seguridad. Así como digo que nos llevó un año, también puedo decir que hicimos una compra que no tuvo ninguna observación del Tribunal. Pero no tiene la agilidad que requiere un establecimiento comercial que se supone que tiene que funcionar en el marco de la competencia que le exige el Estado. Por otra parte, me parece que ha quedado demostrado que por un lado se fijaron expectativas mucho más importantes que lo que la realidad indicaba con respecto al resultado del casino, y que la realidad del funcionamiento de las salas de juego demuestra que hay muchas con dificultades.

-¿Se refiere a las salas privadas?

-Muchas de las que andan por allí... En Colonia alguna cerró y en Durazno también. Hay alguna con dificultades en Punta del Este y el emprendimiento de Rivera se ha presentado ante la Dirección de Casinos pidiendo una modificación de contrato. Y nos ha pasado a nosotros mismos con el casino de Carrasco. Parecería que es un poco más complejo el tema.

-¿El Casino Parque Hotel ya no tiene razón de ser?

-La situación cambió. Y cambió desde la última década del siglo pasado. Me parece que no hay que cometer el error, que alguna vez ya se cometió, de demorarse mucho en la toma de decisiones".


 

 

Fuente:www.elpais.com.uy

 

 


 
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