"En el juego hay actores que son poco transparentes"

La siguiente entrevista fue publicada por el diario La Nación el pasado domingo. En la nota, que realizó el periodista Diego Cabot, la presidente de Codere, Beatrice Rangel, habla de la realidad del sector del Juego con actores "poco transparentes" y con un marco regulatorio muy variado.

Beatrice Rangel es venezolana. Habla y gesticula. Pero por sobre todo, habla. La presidenta de Codere, empresa española que administra 14 salas de bingos en la provincia de Buenos Aires, sabe exactamente lo que quiere decir. Puede dar rodeos como para encontrar las palabras justas. Pero nunca pierde el foco de lo que quiere contestar. Aunque la pregunta jamás haya buscado esa respuesta. Ella contesta lo que quiere.

¿Y qué es lo que quiere decir en este caso? Varias cosas. Una es que Codere es una empresa que pregona el juego responsable. "Trabajamos con los gobiernos para mejorar la regulación. Y, además, nos compete la adicción al juego, lo que buscamos es que las personas con algún problema no usen al juego como un vehículo de escapismo", dice con tonada caribeña.

¿Sólo eso quiere decir Rangel? Pues no. Esta mujer que fue asesora principal de la presidencia del poderosísimo grupo Cisneros hasta 2004 y que antes había sido jefa de Gabinete durante la presidencia de Carlos Andrés Pérez, quiere decir algo más: "Si nosotros operáramos en la Capital Federal, pagaríamos la mitad de impuestos. La regulación es muy desigual y favorece mucho a quienes están en esta ciudad", dice. No lo nombra, pero su queja tiene un destinatario: Cristóbal López y su grupo Casino Club, y los operadores del Hipódromo de Palermo y de los barcos que están amarrados en Puerto Madero.

-¿Qué pueden hacer para excluir a los adictos al juego?

-Por ejemplo, prohibir el ingreso a una sala de juego a un adicto al juego. Se podrían hacer listados de autoexcluidos, como se hace en Europa. Pero para eso se necesita exhibir el documento de identidad. Para que funcionen los autoexcluidos es necesario exhibir el documento.

-¿Se hace en el país?

-No, acá no hay nada. Sólo hay una regulación incipiente para armar una lista de ludópatas autoexcluidos. Pero imagínese que es imposible memorizar la cara de 1500 personas...

-¿Y entonces?

-Con Indra queremos desarrollar un sistema para utilizar las huellas digitales para identificar a los autoexcluidos.

-¿La Argentina tiene una buena regulación para el juego?

-Las provincias tienen la jurisdicción para el juego. Entonces hay un mosaico de regulaciones muy variadas. En la provincia de Buenos Aires hay un marco más firme y desarrollado. Es por eso que estamos ahí, en ese mercado.

-¿Qué particularidad tiene la regulación bonaerense?

-Tres características: el control online; una autoridad independiente que controla en forma sorpresiva, que lo lleva adelante la Universidad de La Plata, y en tercer lugar, que los impuestos sean altos, porque eso obliga a tener operadores profesionales y además garantizarle al Estado una determinada suma de dinero para cuestiones sociales.

-¿Querían salir a la Bolsa?

-Sí, pero creo que el proyecto pereció. La idea era tomar los recursos del juego y titularizarlos para que financiar inversiones que se paguen con ingresos a largo plazo.

-¿La sensación que hay con el juego es que es una gran caja negra y que muchas veces termina financiando la política?

-Es verdad que ésa es la imagen que tiene nuestro sector en la Argentina, pero eso no se compadece con la realidad. Yo no veo un debate sobre el sector del juego, lo que hay es
una mediatización del asunto por cuestiones políticas.

-¿Cree que todos los actores son transparentes?

- No, creo que no, creo que hay actores que son bastante oscuros y que no son transparentes.

-¿Se lava dinero en las salas de juego?

-En el informe del GAFI [la institución internacional que combate el lavado de dinero] no hay referencias sobre que haya lavado de dinero en el juego. Lo que sí dice es que el juego, mal gestionado y controlado por el Estado puede prestarse a maniobras de lavado de dinero. No he visto que el incremento de lavado de dinero en la Argentina sea atribuible al juego.

-Usted dice que la regulación es desigual, ¿Hay quienes ganan mucho dinero gracias a estas diferencias?

-Mire, en la Capital ganan el doble de lo que ganamos nosotros. Sería mucho más rentable en el corto plazo.

-¿Por qué no vienen a la ciudad?

-Porque no hay un marco regulatorio que nos garantice la total transparencia.

-¿Pero han intentado llegar a Capital con sus negocios?

-No, porque no tenemos un marco regulatorio.

-¿El mercado está dividido? ¿Ustedes están en provincia y Casino Club y sus socios?

-El crecimiento de Codere en provincia de Buenos Aires fue algo fortuito. La empresa vino a la provincia y no a la Capital. Eso fue todo, nada más.

-¿Qué porcentaje de la facturación tiene que ver con el bingo y cuánto con las tragamonedas?

-Las tragamonedas subsidian al bingo, los bingos tienen un margen mínimo.

-¿Y para qué las tienen?

-Es obligatorio. Por cada máquina debe haber dos puestos de bingo. Mire, si las máquinas de Palermo estuviesen en provincia tendrían que tener 8000 puestos de bingo y 4000 empleados. En provincia hay que tener un empleado por máquina, en Capital, no.

-¿Cuántos empleados tienen en la Argentina?

-Tenemos 4200 trabajadores.

-¿Cuánto aportan al fisco bonaerense?

-Alrededor de 180 millones de dólares por año. Y si estuviésemos en la Capital pagaríamos la mitad.

-¿Cree que Casino Club [uno de cuyos socios es el kirchnerista Cristóbal López] tiene ventajas?

-Cuando las reglas del juego no son iguales, algunos tienen ventajas. Casino Club es parte de un grupo diversificado y maneja muchas más posibilidades financieras que otros. Además, puede haber un oportunismo del que se puede haber sacado provecho. Pero mientras existan marcos regulatorios tan disímiles van a haber privilegiados.

-¿Lo conoce al presidente Hugo Chávez?

-Sí, era profesora en la Academia Militar de Venezuela, él era capitán de alférez. Era una persona super disciplinada y amable. En ese momento leía a Von Clausevic.

-¿No lo vio más?

-Sí. Y de aquél a este que es presidente hay mucha diferencia, casi que no lo conozco.

-¿En qué cambió?

-Uff, en mucho. ¿No le digo que casi no lo conozco?

-¿Hay similitudes entre la Venezuela de Chávez y la Argentina de Kirchner?

-No son comparables, los dos países son muy distintos.


 

 


 
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