"En Esta Profesión No Le Voy A Ganar A Nadie Con El Nombre"

Después de competir durante varias temporadas en los hipódromos argentinos, el destacado jockey Julio Méndez pega la vuelta a Montevideo. Maroñas recupera así a uno de sus hijos predilectos. Uno que dejó bien en alto los prestigios de la fusta oriental fuera de las fronteras uruguayas.

Con 41 años recién cumplidos, Méndez se apresta a iniciar una nueva etapa en su carrera, la cual -reconoce- lo tiene intrigado. Ya comenzó a ser parte de las mañanas de ensayos y en breve volverá con la de colores.

En una entrevista cuenta los motivos de su regreso a Uruguay y analiza el turf argentino:

-¿Cuál es el motivo de este retorno?

-Coincidió un tema familiar con el profesional y decidimos volver. Profesionalmente los últimos años han sido bastante duros. No estaba montando mucho, ni siquiera en los clásicos importantes donde generalmente tenía algún caballo para correr y eso te tira un poco abajo. Así que vamos a probar suerte en Maroñas. De todas formas la idea siempre fue terminar mi carrera en Uruguay.

-¿Costó tomar la decisión?

-Muchísimo, porque profesionalmente Argentina me ha dado todo. Además, son 16 años los que viví allá, es toda una vida. Gracias al turf argentino y a sus caballos pude conocer muchas partes del mundo, así que le debo muchísimo a toda esa gente que me ayudó. Sin dudas voy a extrañar, sobre todo la rutina de trabajo, pero si es para el bien de mi familia, no hay nada más que pensar. Ellos son lo más importante.

-¿Es un regreso definitivo o hay alguna chance de volver a Argentina?

-En realidad, la idea es ver cómo me va durante un año. Luego veré qué hago.

-¿Alguien trató de convencerlo para que se quedara?

-Sí, mucha gente me ha dicho que esté tres o cuatro meses y que vuelva, pero ya les dije que no hay marcha atrás y que la decisión está tomada.

-¿Qué balance hace de su pasaje por el turf de la vecina orilla?

-Más allá de lo ocurrido en los últimos dos años, los cuales han sido flojos, me considero un jockey exitoso. Hace unos días me dieron el resumen de mi campaña y tengo más de 1.400 carreras ganadas, casi 400 clásicos, de los cuales cerca de 50 son de grupo uno. O sea que no me ha ido para nada mal. La verdad es que repasar estos números me hace sentir bien y orgulloso de lo que he hecho.

-¿Qué objetivos se ha trazado para esta nueva etapa?

- Sinceramente quiero volver a disfrutar de montar un caballo de carreras, porque me estaba pasando que no tenía ni ganas de salir a correr y eso es algo muy feo. Es que cuando las cosas no te salen, a veces te dan ganas de
largar todo, aunque al final terminás cumpliendo con los compromisos porque hay que laburar para mantener a la familia. La idea es trabajar de manera profesional, como siempre lo he hecho, pero sinceramente no sé qué es lo que me espera en Maroñas y eso me genera bastante intriga. Ojalá que volvamos a hablar dentro de un par de meses y pueda decir que todo marcha de manera positiva.

-De todas maneras, usted ya tiene un nombre bien ganado en esta actividad y eso es un respaldo importante.

-Sé que es así, pero también tengo bien claro que en esta profesión no le voy a ganar a nadie con el nombre. Todos los días tenés que demostrar que estás preparado para competir a primer nivel y si no pasás ese examen las montas no aparecen. Además sé que en Maroñas hay buenos jockeys y que no va a ser fácil. Por supuesto que mi meta es competir para ser protagonista y estar dentro del grupo de los mejores jinetes. No me voy a conformar con ganar pocas carreras, pero no creo que el nombre me vaya a servir de mucho si no rindo como la gente espera. Al contrario, seguramente debido a mi trayectoria se me vaya a exigir más que a otros colegas. En definitiva, como dicen, en la cancha es donde se ven los pingos, así que voy a tener que probar en la pista que estoy en condiciones de competir de igual a igual con el resto. Eso sí, si veo que no estoy capacitado prefiero dejar y dedicarme a otra cosa, porque algo que también tengo muy claro es que no quiero terminar mi carrera dando lástima.

-Llegado ese caso, ¿cuál sería la otra alternativa? ¿Pasar a ser entrenador?

-La verdad que por ahora no puedo contestar esa pregunta. Yo siempre he dicho que me siento un afortunado porque soy de las personas que pueden vivir de lo que les gusta hacer. Y eso es un privilegio. Pero como dije antes, últimamente no estaba disfrutando de esto que amo tanto, por eso ahora quiero volver a divertirme en mi trabajo, más allá de la responsabilidad que uno asume en cada carrera. Yo siempre tuve problema con el peso y por todo esto que me estaba pasando hasta me costaba salir a trotar para rebajarme. Es que llega un momento en que uno necesita cierta calidad de montas para motivarse, agarrar los trapos, salir a sacarse kilos y estar enchufado a la tarde. Si por ahí tenés tres montas y ninguna de ellas tiene un mínimo de chance, eso te quita un poco las ganas. Y la verdad es que yo no estaba acostumbrado a eso. Así que la idea ahora es volver a encontrar el rumbo.


 

 

Fuente:www.ovaciondigital.com.uy

 

 


 
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