El convenio elevado ahora tiene dos puntos centrales: el primero es que modifica lo acordado en su momento en torno al canon a abonar por el empresario y el segundo es que ratifica, tras haber finalizado la subcontratación a través de otra firma, que los balnearios 2 y 3 deberán funcionar como “playas públicas equipadas, gratuitas y de libre acceso” hasta el final de la concesión en 2029.
El expediente fue elevado en los últimos días de diciembre por el gobierno al Concejo Deliberante y su tratamiento aún no se inició. Concretamente, se trata del acuerdo que en mayo de 2019 había alcanzado el gobierno de Arroyo con el polémico empresario hotelero y de medios y que durante el verano pasado no se cumplió teniendo en cuenta otro acuerdo firmado por el gobierno de Montenegro a partir de una presentación judicial que había realizado un subconcesionario –Parador Alberus SA– de los dos balnearios que debían ser liberados de carpas y sombrillas privadas para pasar a ser de total acceso público.
Ese convenio había permitido durante la temporada pasada la instalación nuevamente de 150 unidades de sombra privadas en esos dos balnearios hasta el 30 de abril de 2020, momento en el que se concretó la caducidad de la habilitación comercial de Parador Albersus SA para la explotación de cualquier actividad dentro de la UTF “Emprendimiento Paseo Las Toscas y Paseo Hermitage”.
Ya sin subconcesiones vigentes, finalmente el 27 de noviembre pasado el intendente Montenegro y el empresario Aldrey Iglesias firmaron una “addenda” al acuerdo transaccional estipulado en mayo de 2019 por medio de la cual se ratificó por parte del empresario el cumplimiento de aquel convenio pero con modificaciones en torno al pago del canon acordado oportunamente.
En detalle, el nuevo acuerdo estipula que por la temporada 2019/2020 el canon anual a abonar será de la suma de $1.243.294 (es decir, unos $103.607 por mes) y que a partir de la temporada 2020/2021 a ese monto “se aplicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec”.
El convenio de mayo de 2019 fijaba que Aldrey Iglesias debía abonar en concepto de canon anual, hasta la expiración de la concesión, un 30% de las sumas a percibir por todos los contratos que celebrara con terceros por los locales comerciales y demás espacios que sean objeto de locación en la unidad turística fiscal, y también el 3.5% de la rentabilidad bruta producida por las máquinas electrónicas de juegos de azar habilitadas por el Instituto de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires en el área de la concesión, es decir en el “Casino del Mar”.
¿La modificación favorece al empresario o al Municipio? En el convenio esa información no aparece traducida en datos aunque se afirma que es “económicamente más ventajoso para la Municipalidad”. Como argumentos se sostiene que “resulta inconveniente e ineficaz la metodología” dispuesta en el convenio transaccional de 2019 para la determinación del canon anual “cuya estimación depende del aporte de un tercero ajeno al contrato de concesión, por lo que el acceso a la misma no resulta eficiente ni fidedigna”.
Y suma como argumento que “la situación actual generada por la emergencia sanitaria decretada a raíz de la existencia de la pandemia varía el contexto tenido en consideración al momento de establecer dicha fórmula al afectar el funcionamiento normal y habitual de las salas de juego”
“Resulta imperioso establecer, de común acuerdo, una reformulación del mecanismo establecido para la actualización del canon anual, que resulta más beneficioso y económicamente más ventajoso para la Municipalidad del Partido de General Pueyrredon”, afirma sin detallar bajo el criterio acordado previamente cuánto se debería haber abonado, por ejemplo, por la temporada 2019/2020.
Playas públicas
El nuevo acuerdo, en otros de sus puntos, ratifica que por fuera de esos puntos referidos al canon “la totalidad de las cláusulas expuestas en el convenio de origen se mantienen vigentes en su integridad” y repara “particularmente en lo que se refiere a la cesión de los balnearios 2 y 3 para su utilización como playas públicas equipadas a cargo del concesionario”.
“Es decir que la firma ‘Hermitage SA‘ se obliga a cumplir con el equipamiento de módulo gastronómico y batería de sanitarios públicos, en un todo de acuerdo con lo acordado en el convenio y su anexo (Prototipo de módulo de equipamiento y servicio para playas públicas) y a mantener las mismas durante el plazo restante de la concesión”.
En ese punto, el acuerdo deja en claro que la firma Hermitage SA “declara que a la fecha no existe vigente ningún contrato de cesión parcial de espacios sobre dichos balnearios”, a diferencia de lo ocurrido hasta la temporada pasada.
También el acuerdo repara en que la empresa “ejecutará las obras de puesta en valor del sector comercial que se encuentra entre la pileta y el Hotel Provincial bajo los parámetros y estándares que el Municipio determine a través de la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano” al tiempo que agrega que la firma “se obliga a ceder gratuitamente y por el tiempo que resta de la concesión uno de los locales comerciales existentes en dicho sector a fin de que el Municipio pueda utilizarlo como punto de información por la dependencia que se determine”.
El “Emprendimiento Paseo Las Toscas y Paseo Hermitage”, ubicado al sur de la Playa Bristol, es explotado por el empresario Florencio Aldrey Iglesias desde 1999 y tiene una prolongada vigencia hasta 2029. Comprende tres balnearios, 248 cocheras, un anfiteatro, diez locales y un casino -el “Casino del Mar”-, que se incorporó a la concesión al cuarto año de iniciar su explotación en 1999.
Cuando en mayo de 2019 Arroyo firmó el acuerdo con Aldrey Iglesias –semanas después de haber anunciado el quite total de la concesión- el gobierno reparó en que los valores que abonaba Aldrey Iglesias en concepto de canon al Estado eran “una burla”: la empresa pagaba $833 por mes por el Casino Del Mar y $8.300 por el resto de la licitación, es decir tan solo $9 mil pesos por mes por la explotación de los múltiples espacios públicos.