Mujeres Y Latinas Tenían Que Ser

Esta semana los miembros del sindicato de trabajadores culinarios de Las Vegas aprobaron ir a una huelga de no llegar a un acuerdo en los términos de los nuevos contratos con los hoteles y casinos donde trabajan, los cuales expiran el 1º de junio. Los trabajadores están exigiendo aumento de salarios, nuevas prestaciones de servicios médicos, mejores condiciones de trabajo y tomar medidas con relación al acoso a las mujeres, las cuales ocupan la mayoría de estos puestos.

La Unión Culinaria de Las Vegas es una de las organizaciones obreras en pleno ascenso en los Estados Unidos e ilustra la relevancia que está teniendo la clase trabajadora en la economía actual. Organizada en 1947 para reclutar trabajadores para la floreciente industria de los resorts y casinos en las Vegas, el sindicato evolucionó convirtiéndose en un poderoso agente de negociación para la creciente fuerza de trabajo multicultural de la ciudad y en un grupo de apoyo para el partido demócrata de Nevada.

La Unión es la organización de inmigrantes más grande de Nevada con más de 57.000 mil miembros, cuya membresía se compone de, aproximadamente, un 55 por ciento de mujeres y un 56 por ciento de latinos. Los trabajos que desarrollan, entre los que se encuentran asistentes, camareros, bartenders, porteros, chefs, subchefs, empleados de cocina, provienen de 173 países y hablan más de 40 lenguas, convirtiendo a veces los pasillos y salones en una verdadera Torre de Babel.

Si bien los salarios varían según el lugar en donde se trabaje, un estudio realizado por un portal de búsqueda de empleo, reveló que le salario medio de los trabajadores de los casinos es de 11,65 dólares por hora. Esta información es una estimación a partir de 17.378 fuentes obtenidas directamente de las empresas, usuarios y empleos pedidos en el site en los últimos 36 meses. Según estos datos, el empleo mejor remunerado es el de agente de servicio al huésped, con un promedio de 14, 61 dólares la hora, y el más bajo el de server, con un promedio de 9,35 dólares la hora.

La agrupación sindical parece estar en pleno crecimiento y muchas personas que habían visto la entidad como algo distante y peligroso, comenzaron a ver a sus compañeros agitarse por el voto sindical, repartir folletos de forma clandestina en los estacionamientos, en los baños y por debajo de las mesas en los comedores de los empleados. Los dueños y encargados de los hoteles no ven con gracia el proselitismo sindical dentro de sus locales, y muchas veces toman decisiones drásticas cuando algún empleado es descubierto haciéndolo.

Celia Vargas, una asistente de huesped que trabaja en uno de los más glamorosos hoteles de Las Vegas Strep, estuvo durante mucho tiempo al margen de las cuestiones sindicales, hasta que dos eventos le hicieron cambiar de idea. En primer lugar, motivada por una deuda de 17.000 contraída por una operación de cáncer de mama, pretendía
mejores beneficios en los sistemas de salud y ganar los 17 dólares por hora, tres más de lo que ganaba sin estar sindicada.

Además, el esposo de Celia, quien tenía un permiso de trabajo basado en un pedido de asilo político, trabajaba como chef en un casino de en la Strip y sus cosas estaban bastante bien, hasta que dejaron de estarlo. Hace tres años fue detenido por segunda vez por conducir bajo la influencia de sustancias, aunque sus familiares mantienen que su segundo arresto había sido provocado por una crisis diabética. No le creyeron. El señor Vargas, pasó dos años en varios centros federales de detención en Nevada, California, Texas y Luisiana, antes de ser deportado a El Salvador en julio último.

La situación del esposo de Celia, como la de muchísimos latinos que trabajan en Las Vegas, parece siempre pender de un hilo, porque los agentes en busca de ilegales entienden que pueden acechar en cada esquina. El paragua del sindicato es una de la armas que encuentran los trabajadores para sentirse protegidos de cualquier contingencia. Celia se unió luego de vivir estos incidentes y poco tiempo después fue cesanteada de su trabajo por llevar en su uniforme insignia de apoyo al sindicato.

Pero ella pertenecía al sindicato y las actividades de la Unión están protegidas por la ley federal. Ergo, después de que la Unión Culinaria presentara cargos en contra de los patrones de Celia por prácticas laborales desleales ante la Junta Nacional de relaciones laborales, ella fue rápidamente reincorporada con la su paga y sus insignias intactas. Lo que está sucediendo en Las Vegas podría tener repercusiones en todo el país si los más de 50 mil trabajadores de los casinos y hoteles van a la huelga en cualquier momento a partir de la próxima semana. Mientras los analistas económicos no quisieron sopesar el impacto económico que la huelga podría tener para los operadores de los casinos, aunque éstos no son los únicos que sentirán el sacudón. Los gobiernos estatales y locales perderán millones en el impacto que hará al turismo.

Si nos atenemos a la última huelga de 67 días en los 80, el gobierno había perdido 1 millón de dólares diarios por el paro, pero ahora el precio a pagar podría ser mucho mayor si las partes no llegar a cerrar ningún acuerdo. Hoy la ciudad tiene más de 90.000 habitaciones de hotel y recibe cerca de 29 millones de visitantes al año, por lo que a las claras las pérdidas serán mucho más cuantiosas que entonces.


 

 

Fuente:www.sacbee.com, www.nytimes.com y www.blackpast.org

 

 


 

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