En Línea Con Propuesta De Adelson, Brasil Apunta A Los Casinos Resorts

Las últimas declaraciones de varios referentes políticos propios y ajenos al oficialismo brasileño en favor de la regulación de los juegos de azar, puso nuevamente el tema en la agenda de ese país sudamericano. Mientras el presidente Jair Bolsonaro dijo estar a favor de la legalización en una charla informal, la diputada por San Pablo, Joice Hasselmann, líder del gobierno en el Congreso, realizó una encuesta entre sus seguidores sobre la posible reapertura de los casinos.

Luego del guiño de Bolsonaro, Marx Beltrão y otros parlamentarios de la Comisión de Turismo, se reunieron con el presidente de la Cámara de Diputados y pidieron agilidad en la votación de las propuestas para legalizar el juego. Beltrão aseguró entre otras cosas que el turismo de Brasil está luchando para que se concrete la legalización de los casinos y se convierta en una industria que contribuya a la economía nacional. Cabe destacar que la mayoría de los proyectos que apoyan desde la Comisión de Turismo e incluso aquellos que cuentan con el visto bueno del propio presidente, son lo relacionados con los complejos turísticos, sin casi ninguna referencia a los demás nichos de la industria tales como el juego en línea.

El ministro de Turismo, Marcelo Álvaro Antônio, ya se declaró a favor de los casinos en complejos turísticos, pero no de los demás juegos. El tema de los casinos resorts parece ser una cuestión de estado. La líder oficialista Hasselmann, por ejemplo, realizó una encuesta entre sus seguidores preguntando si están a favor de la reapertura de los casinos resorts. Otro de estos signos lo dio el ministro de Economía, Paulo Guedes, quien se reunió en varias oportunidades con el autor del proyecto de ley 186 del 2014, Ciro Nogueira, cuyos considerandos se acercan a este formato de negocio.

Para algunos analistas, apuntar hacia los casinos resorts como principal objetivo del gobierno puede estar directamente relacionado con un movimiento para beneficiar los negocios en Brasil de Sheldon Adelson. En marzo de este año en el encuentro entre los mandatarios de Brasil y EE.UU., la legalización de los casinos fue un tema de conversación y dos días después de esta reunión, el ministro de Turismo brasileño dijo que el gobierno debería provocar un debate en el Congreso Nacional sobre la posibilidad de permitir que los casinos operen integrados a los resorts. Exactamente el modelo de negocio del magnate.

Cuando el periodismo preguntó sobre los detalles de cómo se implementaría la propuesta, el Ministerio de Turismo de Brasil contestó en un comunicado que "en primer lugar,
debemos separar la liberación de los casinos integrados con los resorts y los juegos de azar en su conjunto. Por el momento, este es un tema que se está discutiendo en el Congreso Nacional". El comunicado destacó además que Antônio nunca se reunió con Adelson.

Al visitar Brasil en mayo del año pasado, el multimillonario estadounidense dejó en claro cuáles son sus intereses en el país. "Estoy aquí para considerar invertir en uno o más resorts integrados", dijo en una entrevista con un medio local. Los analistas económicos consideran que Las Vegas Sands quiere que los casinos se restrinjan a los centros turísticos, un modelo integrado que es el único que puede brindar los beneficios deseados para la compañía. Dicho de otra manera, el posible acuerdo entre Jair Bolsonaro y Donald Trump allanaría el camino para los negocios de Adelson antes que liberar el mercado del todo.

Mientras tanto, el Presidente de Brasil declaró al diputado mineiro Newton Cardoso Junior, que prefiere que cada estado establezca sus propias reglas para la regulación de juegos y casinos, dando un viraje de 180 grados desde sus declaraciones ante sus votantes evangélicos en épocas de campaña. Bolsonaro había dicho ante periodistas que no iba a legalizar los casinos en Brasil, porque sería una gran lavandería de dinero y un caos que destruiría las familias.

Pero las creencias religiosas y los negocios no van de la mano. Uno de los principales entusiastas de la idea de los casinos integrados ha sido el alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella. Obispo licenciado de la Iglesia Universal del Reino de Dios y sobrino del líder de la iglesia, Obispo Edir Macedo, Crivella se reunió en mayo pasado con Adelson para abordar el tema. En una entrevista con un medio de San Pablo, dijo que quiere la ayuda del gobierno federal para legalizar los casinos, porque si la gente no tiene trabajo habrá un caos social y esta industria crearía los empleos necesarios. Al ser consultado sobre algunas iglesias que consideran al juego como pecado, el obispo alcalde señaló que el que piense que es pecado, no debería jugar.


 

 


 
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