El Fútbol En Brasil Se Entusiasma Con El Patrocinio De Las Casas De Apuestas

El analista en gestión de finanzas en el deporte, Cesar Grafietti, explicó que la pronta liberación de las apuestas deportivas en Brasil generarán, no sólo más ingresos y empleos, sino posibles patrocinios de las casas de apuestas a los clubes de fútbol. Sin embargo, para el experto los beneficios de las apuestas deportivas no serán tan importantes como algunos entusiastas piensan. La actividad está en proceso de regulación en el país y debería comenzar a operar en el segundo semestre de 2020.

Según un artículo publicado por el portal económico infomoney, mirando el modelo británico, el analista consideró que “el Reino Unido ha tenido una regulación efectiva desde 2005. Las reglas en 2014 se ajustaron para absorber la gran cantidad de sitios de juego en línea que operaban fuera de la jurisprudencia legal” y agregó que esta es una industria que además de generar ingresos, genera impuestos y empleos. “En el Reino Unido las apuestas deportivas dejaron cerca de 1.500 millones de euros en los cofres del Estado, mientras que todo el sector genera 106.000 empleos directos”, señala.
Grafietti precisó que el mercado actual de las apuestas deportivas en sitios extranjeros estaría alrededor de 4.500 millones de reales y el mercado proyectado luego de la regulación en Brasil, alcanzaría los 10.000 millones. Según sus predicciones, la tajada que encajaría en los clubes de fútbol no debería ser menos a los 100 millones de reales al año para ser divididos en todos los clubes brasileños, lo que no sería una gran suma para cada uno. Pero aseguró que los acuerdos entre los clubes y las casas de apuestas para usar las marcas será lo que va a aportar algo más valor al negocio, pero no para hacer fiestas.
Para él, las publicidades de las casas de apuestas van a aportar algunas sumas importantes al principio, debido al calentamiento del mercado para promocionar las marcas. Sin embargo,  tomando nuevamente a Reino Unido como ejemplo, sólo el 4 por ciento de esa masa de dinero termina en las arcas de los clubes. “En Brasil, esto significaría entre 25 y 32 millones de reales en un funcionamiento normal. Al principio debería ser más, pero no se puede esperar una gran cantidad de dinero proveniente de las apuestas. Por ejemplo, la Caixa contribuye con casi 140 millones de reales anuales en fútbol y no me parece que las casas de apuestas vayan a ocupar ese espacio”, advierte.
Lo que el economista propone es poner en práctica algo que todavía no está en funcionamiento, que son los derechos de apuestas a partir de su liberación. En la Ley Pelé hay un reglamento que permite el uso de imágenes de los juegos de forma gratuita con fines de apuestas, pero Grafietti advierte que para que las cuentas cierren se debería hacer un reajuste a la ley para establecer los porcentajes. La ley Pelé, sancionada en marzo de 1998, establece normas para diversos asuntos referentes a la conducción del deporte en Brasil. Entre esos temas, determina transferencias de recursos de las loterías federales para el Comité Olímpico Brasilero, el Comité Paralímpico Brasilero, el Ministerio de Deporte y la Confederación Brasilera de Clubes.
Por su parte, según un estudio de la Fundación Getulio Vargas (FGV), se estima que estos derechos de apuestas estarían cerca de los 300 millones de reales al año, suma que debería ser repartida entre los clubes, generando así mayores ingresos por el negocio de las apuestas. El abogado Pedro Trengrouse, profesor de FGV y experto en regulación del juego en la Universidad de Nevada, dice que planea proponer enmiendas al decreto la próxima semana.
"El gran problema es que si este decreto no va acompañado de una minuta que derogue el párrafo 2 del artículo 42 de la Ley Pelé, el daño a los clubes podría ser de casi 1.000 millones. Es eso, en este contexto de regulación de las apuestas deportivas", agregó. Para el catedrático, que este artículo de la Ley Pelé está redactado en contra del principio constitucional de la libre empresa y entre en conflicto con el derecho de las entidades deportivas a recibir un pago total por el uso de sus imágenes y contenido, haciendo expresamente inviable la comercialización de los llamados puntos destacados y derechos de apuestas, que le dan a los clubes casi 1.000 millones de reales al año en Inglaterra, España, Italia y Francia.
La actividad está en proceso de regulación en el país y, si sigue los procedimientos esperados, debería comenzar a operar en el segundo semestre de 2020. Más allá de las previsiones de los montos que se aportarán a los clubes, no es posible disociarlos de la realidad financiera del negocio. Grafietti sostuvo que si las casas de apuestas van a mover alrededor de 10.000 millones de reales y obtendrían alrededor de 800 millones en bruto, los clubes no van a obtener más del 10 o 20 por ciento de cualquiera de las formas que se reparta el dinero.
El economista señaló que cuanto más grande es el mercado, obviamente que más grueso será el pastel a repartir, sobre todo al principio de la regulación, cuando la adecuación y las construcciones de marcas generen inversiones. Sin embargo consideró que “la idea de que las apuestas transformarán el fútbol brasileño es exagerada. No han cambiado el fútbol en Europa y no lo harán en Brasil”.


 

 

Fuente:www.infomoney.com.br y leiemcampo.blogosfera.uol.com.br

 

 


 
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