Exponencial Retroceso Del Sector En Panamá

La industria de juegos de azar en Panamá, que antes atraía a turistas de diferentes países, se desplomó en los últimos años, pasando de contabilizar 324 millones de dólares en apuestas en el 2012, a solo U$S 114 millones en el 2019, un retroceso de unos 14 años, al compararlo con cifras parecidas del 2005.

Asimismo, este sector pasó de tener ingresos brutos de U$S 59 millones a actualmente U$S 30 millones, mientras que la recaudación de la Junta de Control de Juegos (JCJ) ha caído a U$S 3 millones.

Para la secretaria ejecutiva de la Asociación Panameña de Operadores de Juegos de Azar (Apojuegos), Yelitza Amador, es imperativo que la JCJ tome las medidas cuanto antes para eliminar el impuesto del 5,5%, en primera instancia, para las mesas de juego.

La Asociación Apojuegos conformada por 18 empresas que tienen el 75% del mercado de máquinas tragamonedas Tipo C, Tipo A, casinos completos, apuestas deportivas y proveedores, consideran que con esa medida se podría recuperar, junto con la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), a esos extranjeros que jugaban en los casinos, ocupaban noches de hotel y generaban movimiento en la economía.

No obstante, el Estado panameño también perdió importantes aportes de la industria. Por ejemplo, para el 2012 se aportaba al Estado, solo en tasa de participación, más de 96 millones de dólares, sin sumar el impuesto sobre la renta (ISR), pero en el cierre del 2019 se recaudaron U$S 74 millones, es decir 22 millones menos.

Dicha caída ha tenido un efecto multiplicador, tomando en cuenta la pérdida de más de 4.000 plazas de trabajo. A esto, se suman el cierre de salas y casinos, la paralización de la inversión, así como el recorte de gasto, impacto que se
extiende a los socios comerciales (mantenimiento, vendedores de insumos, proveedores, etc).

De acuerdo con el presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar de Panamá (Asaja), Antonio Alfaro, se tiene a los casinos como la fuente de dinero para todo lo que se le ocurra hacer a un Gobierno, quitándole la capacidad de promoverse, buscar clientes, situación que empeoró con el 5,5%, motivo por el cual los extranjeros ya no juegan en Panamá como antes.

"Están matando a la industria que es propiedad del Estado y cuando los operadores ya no puedan seguir más, qué hará el Estado con eso", expresó.

Representantes de la industria solicitaron la información financiera y estadística acerca de lo que está sucediendo con el impuesto del 5,5%. ¿A dónde va a parar ese dinero? ¿En verdad se está usando para lo que se debería usar? ¿Alcanza el dinero o está sobrando, y qué se está haciendo con lo que sobra?, son algunas de las preguntas que se hace Alfaro.

Ya en el 2015 los operadores presentaron un informe al ministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia, donde se le explicaba exactamente lo que iba a suceder, y ahora el sector empresario confirma que sucedió lo previsto.

El sector de juegos de suerte y azar traía un crecimiento sostenido entre un 6% y un 9%, hasta el 2014. La industria tenía ingresos brutos de aproximadamente unos U$S 434,6 millones (antes de gastos) para el 2014, sin embargo, para el cierre del 2019 se obtuvieron U$S 376,3 millones.


 

 

Fuente:www.panamaamerica.com.pa

 

 


 
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