Atribuyen La Caída De Los Ingresos En Nevada A Los Casinos Tribales

Las estadísticas del progreso de la industria del juego en el estado norteamericano de Nevada no son para nada halagüeñas. Entre 2007 y 2010, los casinos y la industria relacionada con el turismo perdieron alrededor de 28.000 mil puestos de trabajo y reportaron un acumulado de 13.500 millones de dólares en pérdidas. Muchos analistas atribuyen este declive del mercado del juego y del turismo, que viene en caída libre sobre todo en el norte del Estado, a la legalización y el crecimiento de la industria de los casinos tribales en California que, desde el año 2000, se están desarrollando con éxito.

En zonas de Nevada, el gasto turístico y en juegos de azar se redujo hasta casi dos tercios en los últimos diez años, por lo que se está estudiando la generación de nuevos negocios en torno a la industria.

El tema de los juegos de azar tribales en California se convirtió en los últimos años en un tema político, ya que es el Estado que más tribus operan casinos en los Estados Unidos. Con 43 naciones que acogen en su seno alguna clase de juego, los ingresos del juego tribal californiano están creciendo en promedio un 17 por ciento anual desde el 2001. Con un enorme aumento en los ingresos, los nativos americanos están en el ojo de la escena política y crearon un debate sobre si se debe poner coto a la soberanía de "las naciones vencidas".

Sin embargo, el juego que tanto preocupa a los operadores y empresarios en Nevada, no sólo crece en números, sino en apoyo de varios sectores sociales y políticos. Esta situación se debe a que las tribus están donando grandes cantidades de dinero para el sostén de las campañas políticas de varios candidatos. El hecho de que las tribus sumen apoyos no significa que no crezca el sector que quiere limitar sus operaciones de juego. Buena parte del arco político californiano quiere discutir la posibilidad de que los casinos tribales paguen algún tipo de canon, incluso como una medida para equilibrar las cuentas fiscales.  

Por su parte, la industria en Nevada, si bien mira preocupada este crecimiento en California, sigue apostando a que la industria de los juegos de azar siga constituyendo la fuerza económica predominante en el Estado. Los fabricantes de dispositivos de juegos, además de las empresas de tecnología radicadas en el norte del estado, seguirán siendo las principales creadoras de empleo y exportadores en la región gracias a la expansión mundial de los juegos de azar.

Otro de los nichos a los que apuesta el gobernador Brian Sandoval para salvaguardar la economía territorial, es el de la asociación de empresas con establecimientos de educación superior para investigar sobre el desarrollo económico para Nevada. En este sentido, con la legalización de los juegos de azar a distancia en el horizonte cercano, Sandoval cree que Nevada jugará un papel fundamental no sólo como proveedor de tecnología de Internet, sino que
posiblemente se convertirá en uno de los reguladores principales de la incipiente industria. Los empresarios y es el gobierno, conscientes de que los casinos tribales de los estados vecinos y la recesión económica hacen mella en los salones de Nevada, apuestan a convertirse en marca registrada como distribuidores de servicios de juego de internet para los operadores en todo el mundo.

Pero Nevada cuenta con inesperados amigos en California que podrían dar un apoyo a la reactivación de la industria de los casinos y del turismo. A pesar de que ciertos sectores sociales están tachando algunas acciones de políticos californianos como racistas, existe un creciente sentimiento de frenar el desarrollo de los juegos de azar tribales, incluso desde dentro mismo de las tribus. En el sector político, la Senadora Demócrata Dianne Feinstein, encabeza la lista de legisladores federales que quieren bloquear el crecimiento de los casinos de las tribus, argumentando que puede crear problemas en la industria vitivinícola californiana. 

Feinstein, incluso es la creadora de una propuesta para que se formule leyes más duras que regulen la actividad de los casinos tribales en todo el territorio norteamericano. No obstante, los defensores de la autonomía de las tribus trabajan denodadamente para que estas leyes no lleguen a votarse, pero se cree que son conscientes que en el mediano plazo van a tener que negociar una solución que satisfaga a todos los sectores.

En este contexto, la industria en Nevada, que ya cuenta con la infraestructura impresionante, está trabajando en el concepto de hospitalidad para reavivar el sector del turismo. El beneficio de los aeropuertos, excelentes autopistas y rutas, y un buen servicio de transporte, son la mejores herramientas con las que cuenta el gobierno para combatir la fuga de visitantes hacia los casinos tribales californianos.

El gobierno y los empresarios de Nevada no quieren esperar a que una ley reglamente a estos casinos, por lo que están planeando reorientar los esfuerzos de mercadotecnia hacia el turismo y recreación al aire libre, eventos especiales y otros espectáculos. La estrategia es atraer a los visitantes para que participen de las propuestas turísticas y que una vez en el lugar, con un pequeño empujón, terminarán ocupando las mesas y máquinas de los casinos.


 

 


 
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