La multimillonaria industria de las tragamonedas

Esta nota se publicó en el diario La Nación de Chile . La periodista Verónica Muñoz, estima que 250 mil tragamonedas ilegales o de "la calle" operan en Chile en la actualidad. Es decir, una industria que mueve unos 1.700 millones de dólares al año.

Son las famosas tragamonedas de calle, conocidas también como tragaperras, que con luces y colores brillantes atraen a los asiduos o incautos que se acercan a "probar suerte" para ver si escuchan el dulce tintinar de las monedas cayendo como premio. Una década atrás se encontraban sólo en casinos como el de Viña del Mar, Peñuelas o Iquique, pero hoy han inundado todos los rincones y ya quedan pocos almacenes de barrio donde no se encuentre al menos una de estas atrayentes maquinitas, donde echar algunas monedas y salir con cientos es el sueño compartido entre los jugadores. Detrás de ellas, hay una multimillonaria industria que por hoy enfrenta tres denuncias que han dado origen a dos investigaciones judiciales, radicadas en la Fiscalía Centro Norte, por juego ilegal y evasión tributaria, respectivamente. En lo que a esta última se refiere, se estima en más de 500 millones de pesos la evasión relacionada sólo a tres contribuyentes.

La mayoría de las máquinas se importan por partes y se arman en el país, luego se venden a través de internet, de contactos o porque los propios dueños las ofrecen a comerciantes con un costo que va entre los $160.000 y $280.000, dependiendo de si los insumos son chinos o de mayor calidad, o si cuenta con pantalla LCD, por ejemplo. ¿Cuánto recauda cada una? No hay certeza, pero existe consenso entre los relacionados al tema en que, en promedio, cada una capta entre 250 mil y 300 mil pesos mensuales.

Se estima que en Chile existen en la actualidad 250 mil tragamonedas de calle. Es decir, esta peculiar industria llegaría a mover hasta 75.000 millones de pesos mensuales; 900.000 millones de pesos al año o, en dólares, 1.700 millones anuales, equivalente a la inversión necesaria para la implementación de una central termoeléctrica capaz de abastecer a cuatro de las cinco divisiones de Codelco.

¿Entre cuántos se reparte el pozo? Sólo Dios podría saberlo.

Pequeño comerciante

La recaudación de cada tragaperras depende, entre otros factores, de la ubicación dónde se instala. Un comerciante de la calle Pedro Montt en Valparaíso, por ejemplo, reconoce a LND que cada día retira de su máquina entre 8 mil y 12 mil pesos diarios. Él tiene cinco -todas de su propiedad-, con lo que llega a contabilizar entre uno y dos millones de pesos mensuales, adicionales a los ingresos que le genera el giro principal de su local, un almacén de abarrotes y frutos del país.

Paola Estay tiene nueve máquinas en su almacén y botillería en la calle Pantaleón Vélez Silva, en la comuna de Independencia. Ella no quiere hablar de cuántas monedas retira de cada una diariamente, pero asegura que los ingresos que le generan representan sólo el 15% de los actuales de su negocio. En su caso, aclara, las máquinas son sólo un gancho para atraer clientes a su minimarket. "Son los mismos vecinos los que juegan cuando vienen a comprar el pan u otra cosa. La gente que viene acá no se gasta la plata del almuerzo. No sé cómo será en otras comunas, pero acá los vecinos vienen para entretenerse", afirma. Para premiar su fidelidad, cada mes sortea una caja de mercadería entre los clientes más asiduos a sus máquinas, "unas 12 ó 14 personas que siempre vienen".

A diferencia del comerciante porteño, Paola no es dueña de las máquinas que tiene en su negocio. Ella las arrienda a José Patricio Romero, quien defiende con fuerza su derecho a seguir en el negocio. "Hay gente muy poderosa que quiere monopolizar este negocio y autoridades que están dando palos de ciego, porque no conocen cómo funciona el sistema. Si se va a regular más, que se haga con justicia, pero no afectando a muchas familias que dependen de esto para subsistir", dice.

Cuando recién aparecieron, los dueños de las tragamonedas ofrecían

a los almaceneros el 20% de lo recaudado; hoy, la competencia ha elevado la participación hasta el 50%. Es decir, cada máquina entregada en consignación le reporta entre 125 mil y 150 mil pesos mensuales a su propietario. ¿Cuántas máquinas puede llegar a tener el consignador? Es un secreto infranqueable del negocio.

Otro emprendedor del rubro es Víctor Navarro. Él tenía un local de colaciones en el Persa Estación. Fue ahí donde empezó con las máquinas. A poco andar cambió de rubro y hoy se dedica exclusivamente a las tragamonedas. Las arma, las vende, las arrienda o las administra directamente, según el caso. El fuerte de su negocio se ha radicado en el último tiempo en la población José María Caro. Allí dispone de varios locales, cuyo número no quiso precisar, en los que reconoce tiene entre 10 y 12 máquinas en cada uno. De las colaciones en el Persa, ya ni se acuerda.

Beneficio social

Entre los grandes perjudicados por este nuevo emprendimiento, se encuentran la Polla Chilena de Beneficencia y la Lotería de Concepción, únicas dos empresas autorizadas por ley a administrar juegos de azar en el país, aparte de los casinos legalmente constituidos. Ellas compiten con las tragamonedas populares por el mismo apostador, el que compra Kino, Loto o raspes.

Polla Chilena de Beneficencia, justamente, presentó también una denuncia por juego ilegal en mayo pasado, que se investiga en el proceso por evasión de impuestos que lleva adelante la fiscal de Delitos Económicos, Ximena Chong (ver entrevista). Esta empresa está obligada por ley a entregar el 5% de sus ventas netas de bo

letos de Polla y raspes a once organizaciones de beneficencia, entre las cuales figuran la Cruz Roja y Bomberos. Por este concepto, en 2009, repartió 495 millones de pesos. Además, tiene que entregar el 15% del resto de sus productos al Instituto Nacional del Deporte, que el año pasado alcanzó a los 11.809 millones de pesos.

Los casinos legalmente constituidos, en tanto, pagan en total 39% de impuesto, porque además del 19% de IVA, entregan un 10% adicional como aporte a la comuna donde se ubican y otro 10% a las arcas fiscales.

Las tragamonedas no están sujetas a ninguna normativa especial, salvo en los municipios en donde se ha normado su existencia, en las que exije una patente especial que va entre los 30 mil y los 80 mil semestrales.

En aquellas en que éstas no están permitidas, "la patente" se paga en infracciones cuyos montos son equivalentes al permiso que debieran tener. "Si tienen 10 máquinas le van a cobrar como $360.000 de multa, entonces van al Juzgado de Policía Local, pagan el parte y siguen funcionando", revela Víctor Navarro. En el municipio de Pedro Aguirre Cerda, donde las tragamonedas están aceptadas, Navarro paga $34.600 por cada máquina semestralmente.

Casinos ilegales

"Esto ha ayudado mucho al comercio detallista, a los almacenes de barrio que estaban todos quebrados, con sus estantes vacíos, porque sólo proliferaban los supermercados", dice Víctor Navarro. A su juicio, el problema es que "en el centro de Santiago hay gente que viene del barrio alto y que ha instalado verdaderos casinos, pero el resto son locales chicos que están dando trabajo a la gente".

Una opinión que comparte su colega José Patricio Romero. "Nosotros pagamos todos los impuestos y estamos llanos a cualquier tipo de fiscalización, no tenemos secretos, es un negocio que, como cualquier otro, parte de una necesidad de la gente y que funciona con oferta y demanda dentro del libre mercado. Lo que pasa es que se ha hecho un gran escándalo con lo que sucede en el centro de Santiago, pero esa no es la regla", se queja.

En efecto, de unas cuantas máquinas en almacenes de barrio se ha pasado a la instalación de verdaderos minicasinos en el corazón de la ciudad, locales que tienen a los tragamonedas como su único giro, que cuentan con guardias de seguridad y decoración ad hoc, y hasta el ruido que producen emula a los grandes centros de juego licitados en los principales centros urbanos del país.

En estos minicasinos, justamente, se ha centrado la vista de las autoridades municipales y tributarias. Sólo en los últimos dos meses, el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, ha clausurado 57 locales -a los que ha calificado de "antros de perdición"-, sacando de servicio más de 2.000 máquinas tragamonedas, argumentando que contribuyen a aumentar la delincuencia y afectan las buenas costumbres. Mientras, el Servicio de Impuestos Internos ha presentado ya tres denuncias por evasión de impuestos (ver recuadro).

Juego ilegal

La Asociación Chilena de Municipalidades ha pedido regular esta situación, porque hasta ahora no existe una normativa común. Hay municipios que prohíben la instalación de tragamonedas. Otros lo permiten en forma regulada, como Independencia, Pedro Aguirre Cerda o Lo Prado. Mientras el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, persigue a los que se ubican en el casco histórico, pero permite la actividad en zonas populares, como el barrio Franklin.

El alcalde de Lo Prado, Gonzalo Navarrete, no ve inconvenientes a esta especie de casinos populares. "¿Por qué este tipo de juegos están permitidos para la gente de altos ingresos que juega varios millones en grandes casinos y los pobres no pueden porque no tienen plata para ir a esos recintos?", se pregunta. Dice que en su comuna no hay problemas de seguridad o delitos asociados a las tragamonedas, porque están debidamente reguladas. Sólo se permite un máximo de cinco máquinas por local, debidamente certificadas por una universidad o laboratorio, y un total de 550 en la comuna. No pueden estar cerca de colegios y no pueden ser usadas por menores de edad. "Hoy existen unas 490 máquinas en Lo Prado que tienen un sello, sabemos donde está cada una de ellas, su origen, quienes son sus dueños y los tenedores, y puedo evitar que se formen verdaderos casinos", explica.

Para la Superintendencia de Casinos y Juegos no hay dos opiniones. "En Chile, el juego de azar es ilegal, salvo que exista una ley particular que lo autorice", afirma tajante el superintendente Francisco Javier Leiva, quien precisa que sólo están permitidos en algunos casos, como los casinos autorizados por ley, la Polla Chilena de Beneficencia o el Hipódromo.

En ese sentido, los minicasinos que proliferan en el centro de Santiago serían una competencia abiertamente desleal para los casinos establecidos legalmente. El gerente de la Asociación de Casinos de Juego, Rodrigo Guíñez -que agrupa a todas las empresas del rubro excepto Enjoy-, explica que sus asociados deben cumplir con exigencias que dan garantías a los usuarios, en cuanto a la certificación de las máquinas por parte de organismos inscritos en un registro público que fiscaliza la Superintendencia de Casinos y Juegos y el monto de premios que deben entregar, que por ley está establecido en un mínimo de 85% de lo recaudado por cada una (ver recuadro).

Tanto la Asociación de Casinos, como la superintendencia del sector y el alcalde Zalaquett también han solicitado legislar al respecto. En el Congreso ha habido intentos, pero varios proyectos terminaron archivados. En la actualidad, la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado ve una iniciativa que tipifica delitos y eleva las penas. El Ejecutivo planteará una indicación que prohíbe las apuestas en dinero fuera de los casinos, como una forma de resolver el vacío legal en torno a las características de las máquinas y solucionar el problema. Si se aprueba, las tragamonedas en almacenes o negocios de barrio quedarían prohibidas. Sin embargo, el proyecto tiene urgencia simple. El martes pasado debía verse en la comisión pero quedó postergado porque había que estudiar otros proyectos más prioritarios.

Fuerza gremial

La asociación que agrupa a operadores, fabricantes e importadores de entretenimientos electrónicos, Fiden, anunció ya que usará todos los derechos que le confiere la ley, incluso responder con querellas por injurias, para enfrentar lo que califican como una "operación orquestada de los conglomerados internacionales dueños de los casinos" para prohibir lo que consideran una legítima actividad económica por la cual pagan impuestos, dan empleo y otorgan entretención a la gente más modesta.

El martes pasado, sus dirigentes se reunieron con el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, Claudio Arriagada, y según el vicepresidente de Fiden, Ramón Sepúlveda, varios alcaldes están dispuestos a generar una mesa de trabajo para regular las tragamonedas y no prohibirlas. En ese sentido, se oponen al proyecto en el Congreso porque -a su juicio- "no busca solucionar el tema de fondo, sólo castigar con multas que van de tres a nueve millones de pesos y penas de cárcel" que afectarían a modestos comerciantes.

Sepúlveda no habla por los dueños de los minicasinos clausurados en el centro de Santiago, de los cuales toma una prudente distancia, asegurando que fue la Fiden la que denunció hace seis meses la aparición de éstos en el centro de la ciudad. Valenzuela afirma que los pequeños comerciantes que se dedican al rubro dan empleo directo e indirecto a 45.000 personas, generan $16.440 millones anuales de IVA y $5.200 millones de impuesto a la renta. La palabra la tendrán ahora el Parlamento, los municipios y los tribunales.

 

 


 

 

UTILIDADES LEGALES

Según datos proporcionados por la Superintendencia de Casinos y Juegos de Azar, los 15 casinos de juego legalmente en operación en Chile generaron ingresos brutos por US$219,81 millones y recibieron 4 millones 92 mil 649 visitas, las que en promedio gastaron $29.573 cada una.A las 15 municipalidades y 10 gobiernos regionales les correspondió percibir en total US$36,68 millones por impuesto específico al juego y al Estado US$19,08 millones de impuesto por entradas. Las sociedades operadoras generaron además US$35,09 millones por concepto de IVA al juego. Cumpliendo con la norma establecida por la superintendencia para las máquinas de azar de otorgar premios no inferiores al 85% de lo apostado en el total de las combinaciones de jugadas posibles, las 6 mil 779 máquinas de azar en funcionamiento entregaron en promedio 93,2% de retorno como premio a los jugadores. El monto total apostado ascendió a US$2.441,89 millones y los premios ganados por los jugadores alcanzaron los US$2.277,05 millones.

Fuente: www.lanacion.cl

 

 


 

Comentarios  

 
0 # Alberto Romeo 27-07-2010 10:30
Esta historia me recuerda a una similar que se desarrolló en España a principios de los años 80s'.
Muerto ya Franco a unos avispados empresarios se les ocurrió la idea de fabricar pequeños artilugios con premios moderados e irlos colocando en bares por todo el país.

Unas veces las vendían, otras veces las operaban compartiendo beneficios con los dueños de los locales.
Las empresas crecieron a la par que la demanda que iba en aumento. Sin que ningún gobierno reaccionara ante temas legales. Su situación real era de 'alegalidad', no eran legales pero sí toleradas.

Mientras tanto el negocio seguía creciendo a un ritmo impresionante.
Cuando las empresas operadoras y fabricantes tenían las arcas llenas, el gobierno de turno se planteó la cuestión. ¿Legalización o prohibición?
Evidentemente se decantaron por la primera opción. Los datos eran ya de semejante calado que el estado quería su parte del pastel. Y la legalización se produjo.

Las tragamonedas en España crearon algún problema social de adicción pero también un flujo de dinero que en los siguientes años iban a posibilitar que las grandes corporaciones del juego actuales en España se convirtiesen en transnacionales , en grandes inversoras en este gremio -ampliado a todo el sector de juego, como bingos, casinos, nuevas tecnologías etc ... - y creasen miles y miles de puestos de trabajo.
No sólo directos sin también indirectos creando nuevos empresarios y nuevas actividades.

Mi conclusión de esta evolución, que lo que empezó como una cosa marginal y / o artesanal derivó en riqueza para la nación y puestos de trabajo.
Cada país tiene sus circunstancias, tiempos y empresarios.
Tan sólo quise exponer 'el caso español'. ¿Un ejemplo a seguir? Pues sinceramente no me atrevo a afirmarlo.
Responder | Responder con una citación | Citar
 
 
0 # Dieter Jhon O 14-09-2010 22:56
Esta situación se vive en toda América del Sur, no solo en Chile.

Responsables son los gobiernos, muchas veces la descoordinación entre los gobiernos centrales y locales han propiciado la proliferación de establecimiento s ilegales.
Responder | Responder con una citación | Citar
 
 
0 # Fernando Salazar 10-10-2010 19:11
Lo primero a reconocer sería que los tragamonedas de barrio son ilegales porque no le entregan al papá fisco lo que quiere, no porque el gobierno esté preocupado por la población y su salud económica - mental.
Eso del ejemplo español es discutible, ya que el fin no debiera justificar los medios, sobre todo si se se considera el drama humano que implica la adicción sin tratamiento. De todos modos, cuando una empresa se hace multinacional ya no representa mucho más beneficio para el país hogar, sino que se lleva sus ganancias y trabajos donde resulten MAS RENTABLES!
Responder | Responder con una citación | Citar
 
 
0 # Mariano Leon 31-03-2011 12:03
cual es la legislacion que regula los juegos de azar ´por internet en Chile?
Responder | Responder con una citación | Citar
 

Escribir un comentario

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
La publicación de los mensajes se dará luego de ser verificados por un moderador.


Banner
Banner
Banner