Boldt Deja El Negocio De La Impresión Para Meterse De Lleno En El Juego

El grupo Boldt, de Antonio Tabanelli, quiere alejarse de las competencias con Ciccone –cuya estatización se acaba de sancionar-, y evitar más enfrentamientos con el kirchnerismo. Ahora, busca concentrar sus esfuerzos en el desarrollo del negocio de los juegos de azar.

Mientras el oficialismo lograba en el Congreso la expropiación de la ex Ciccone, el grupo Boldt buscaba bajar el tono al enfrentamiento que mantiene con el Gobierno por la causa judicial iniciada cuando la imprenta pasó a manos de un desconocido fondo inversor ligado al vicepresidente Amado Boudou.

La estrategia que ha encarado el holding que preside Antonio Tabanelli para lograr sobrevivir en el mundo kirchnerista es desprenderse de todas las áreas de negocios con las que compite con la imprenta que ahora se pretende estatizar.

Es decir, salir de los negocios de impresión y de la gráfica, principales motores de la ex Ciccone, que también el Gobierno intentará incentivar mediante la absorción de esta sociedad con la Casa de la Moneda.

Conociendo esta estrategia oficial y buscando dejar de perder negocios, en especial en el mundo de los juegos de azar, Boldt quiere enviar una señal que le permita, por lo menos, morigerar el nivel de persecución que sufre por haber sido identificado como duhaldista, y que ya le ha hecho perder varios contratos que mantenía con el Estado nacional y con la provincia de Buenos Aires.

Cabe recordar que el vicepresidente Boudou acusó a Boldt de ser parte de una "mafia" integrada también por medios y miembros de la Justicia que buscarían perjudicarlo.

En este marco, el grupo acaba de firmar una carta de intención con una empresa extranjera para transferir el 49% de las acciones que controla en Erich Utsch Sudamericana, actualmente a cargo de la confección de las patentes de los autos que circulan por el país y que también emite las chapas para las motos.

El 51% restante de esa sociedad pertenece al holding alemán Erich Utsch, considerado el número uno a nivel mundial en este negocio. El acuerdo involucra un monto de u$s 4,4 millones y está sujeto a negociaciones que deberían culminar en 60 días.

La operación marcaría el primer paso de la retirada que ofrece Boldt al Gobierno para dejar de competir con la ex Ciccone estatizada. De hecho, ambas sociedades compitieron en la licitación convocada por Acara en mayo pasado para ceder a un privado la impresión de las patentes por otros 10 años. Si bien la oferta más baja fue la de Boldt, hasta ahora no se conoce el veredicto que debe anunciar el Ministerio de Justicia.

Esta licitación ya fue suspendida dos veces debido a que siempre la intención oficial habría sido la de favorecer a la ex Ciccone. El ganador manejará un contrato por u$s 20 millones aportados por el Estado.

Fuentes de Boldt negaron que la venta de este negocio esté vinculada con la necesidad de generar un acercamiento con el Gobierno. Aseguraron que se trata sólo de una oportunidad comercial.

Sin embargo, cabe preguntarse la razón por la cual Boldt se desprende de una empresa a cargo de un contrato millonario. La respuesta podría buscarse en que si Boldt sigue siendo parte de esa sociedad, dicha licitación quedaría en la nada y perdería otro negocio como el de las apuestas online en la provincia de Buenos Aires, que el gobernador Daniel Scioli decidió estatizar.

Al ser concientes de este escenario, en Boldt prefieren salir
generando algún ingreso para el grupo antes que descapitalizar otra sociedad controlada por sus malas relaciones con el kirchnerismo. Así, intentarán concentrar sus esfuerzos en el negocio de los juegos de azar donde, si bien también han sufrido ciertas heridas, todavía concentran gran parte de los ingresos del grupo.

Especialistas en la actividad de juegos especulan que la estrategia de la empresa apunta a bajar el nivel de confrontación al máximo, ante la posibilidad de que Scioli se vea obligado por razones operativas a prorrogar, por lo menos dos años, la operación del sistema online de captura de apuestas de quiniela en la provincia, ya que es virtualmente imposible generar un reemplazo operativo seguro y confiable en menor tiempo.

Se especula en el sector de juegos de azar bonaerense, que ya sea a traves de una prorroga de los servicios a Boldt, de un acuerdo entre el Grupo Bapro y GTech o inclusive de Bapro y Boldt la provincia va tener que generar un interregno entre la situación actual y la estatización definitiva del sistema de captura de apuestas online, que el primer estado argentino ha pagado durante 20 años a valores que duplicaron siempre los costos internacionales de ese servicio.

Casino del Tigre

Con su salida de los negocios de impresión y confección de documentos, su paso siguiente será, si es que logra revertir la situación con el Gobierno, expandirse a otros sectores y lograr mantener las concesiones que opera en el área de los juegos de azar. Tiene además que resolver el futuro de la concesión del Casino del Tigre que administra con Trilenium, junto a Sociedad Comercial del Plata. El contrato vence el año próximo y si bien la empresa quiere continuar, aún no se saben las condiciones de la prórroga.

Acerca de Boldt

Fundada en 1933, Boldt cumple 80 años en 2013, habiéndose convertido en una compañía que lidera el negocio del juego en la provincia de Buenos Aires, que tiene 2.400 empleados, siete centros de cómputos, más de 10.000 puntos conectados en línea y en tiempo real. Además, factura $ 1.800 millones anuales, y participa en negocios tan variados que van desde la tecnología al procesamiento de datos, sistemas de control de slots, entretenimiento, salas de juego, hotelería, gastronomía, turismo y real estate. 

Boldt comenzó a caer en desgracia luego de que, en 2009, el titular de la Secretaría de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el entonces ministro de Economía, Amado Boudou, dejaron a la empresa afuera de la ex Ciccone y entregaron la planta al fondo inversor The Old Fund, cuya cara visible, Alejandro Vanderbroele, está siendo investigado por la Justicia precisamente por esta operación y por sus lazos con el actual Vicepresidente de la Nación.

Ambos funcionarios lograron dejar a Boldt fuera del negocio, a pesar de que la empresa había acordado con el juez a cargo del concurso preventivo de la ex Ciccone la presentación de un plan para gerenciar la planta industrial, considerada la imprenta más moderna de la Argentina, donde se llegaron a confeccionar DNI y pasaportes hasta que se le decretó la quiebra, el 12 de agosto de 2008 a pedido de la AFIP, por una deuda de 239 millones de pesos.


 

 

Fuente:www.cronista.com

 

 


 

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