Sandy Puso De Rodillas Al Juego En Atlantic City

La segunda capital del juego de Estados Unidos, Atlantic City, fue protagonista del impacto devastador del huracán Sandy, que en el día de ayer dejó su huella en esa ciudad, donde afectó duramente al mercado del juego de Nueva Jersey.

Los daños producidos por la tormenta ascienden a millones de dólares, poniendo en grave riesgo la actividad del sector, que se suma a las dificultades por las cuales ya atraviesa esta industria, debido a la competencia de las salas de juego del vecino Estado de Pennsylvania.

Anoche, el escenario era desolador y se podían ver las calles totalmente inundadas, en medio de las luces encendidas de los carteles de los casinos que habían sido evacuados por orden de las autoridades, al igual que los restantes edificios comerciales y habitacionales.

Tony Rodio, presidente del Tropicana Casino & Resort y jefe de la Asociación de Casinos de Nueva Jersey dijo que el paso de Sandy dejará en los casinos un golpe financiero no indiferente, si bien puntualizó que "la seguridad es lo primero", en relación a la evacuación y cierre de las salas.

"Definitivamente va a doler, pero más vale prevenir que curar", agregó.

Rodio estimó que los 12 casinos colectivamente perderán cerca de 5 millones por día en los ingresos por las tragamonedas y juegos de mesa.

Lisa Spengler, portavoz de la División de Juegos de Nueva Jersey dijo que  planean reunirse con la Oficina del Gobernador, el Departamento de Policía de Atlantic City y otros funcionarios estatales y locales con la esperanza de reabrir los casinos "tan pronto como sea seguro hacerlo".

"Somos conscientes de la importancia de conseguir que los casinos se pongan funcionamiento lo antes posible", agregó.

A pesar de los millones de dólares en ingresos perdidos, Rodio dijo que las consecuencias financieras de la tormenta deben ser vistas sólo como un revés a corto plazo, y no en términos catastróficos.

Atlantic City se convirtió en una zona muy turística y es famosa por sus casinos, hoteles y el emblemático paseo marítimo cerca del océano; la famosa Boardwalk, la avenida costera que ahora se encuentra totalmente despedazada.

No es la primera vez que la ciudad debe hacer frente a desastres climáticos como éste. El pasado año, el huracán
Irene hizo que los casinos permanecieran cerrados por tres días, causando pérdidas por más de 45 millones de dólares.

Atlantic City es una ciudad que todavía depende en gran medida del turismo. Un estudio de la Universidad Rutgers de mayo de 2010 señaló 34.400.000 visitantes gastaron un estimado de 7,5 mil millones de dólares en la ciudad en 2008. Los casinos son el gran atractivo de la zona, donde el 80 por ciento de los visitantes de la ciudad concurren para jugar.

El pasaje del huracán asestó otro duro golpe a la industria del juego, principalmente al Revel casino que abrió sus puertas en recientemente con una inversión de 2.4 mil millones de dólares, y que hoy se encuentra rodeado de agua.

En el segundo trimestre de este año nueve de 12 casinos de la ciudad reportaron pérdidas. Los ingresos de juego en toda la ciudad se redujeron en un 4,8 por ciento en el año.

"Hay mucho en juego", dijo Cory Morowitz, un consultor de los casinos de Atlantic City. "Debemos estar preparados para volver de esta situación. Esperemos que los daños sean contenidos para poder seguir adelante".

Robert Griffin, director ejecutivo de Trump Entertainment Resorts Inc., y algunos otros empleados se quedaron para vigilar las propiedades. Griffin dijo que estaba esperando que pase la tormenta en el interior del Taj Mahal.

Por su parte, Tom Gilbert, jefe del Distrito Turístico de la ciudad comentó que los casinos en linea con la costa sufrieron daños a las estructuras externas de las fachadas.

Durante la marea alta la mañana del lunes, un 85 por ciento de la ciudad estaba bajo el agua. Por la noche, la inundación fue mucho peor.

Esta mañana se revelaron los daños del huracán, y los emblemáticos carteles luminosos de los casinos mostraban signos de la tormenta. La insignia de neón del Tropicana se convirtió en "Tropican", mientras que el Claridge hotel de Bally quedó en "Clapidge".

 

 

 


 

 

Fuente:www.nj.com, online.wsj.com, www.travelerstoday.com y www.pressofatlanticcity.com

 

 


 
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