Diputado Uruguayo Defiende La Nueva Ley De Juego

El diputado uruguayo Alfredo Asti, integrante del Frente Amplio defendió el proyecto de ley de juego y calificó como un "comentario totalmente deformado de la realidad", la nota editorial del periódico El Diario de Uruguay, en la cual se critica al "gobierno de 'izquierda', que ha postergado a los pobres en materia de juegos de azar, protegiendo solamente los intereses de quienes explotan el juego ilegal".

"Paradójico y exótico a la vez, la 'izquierda a la uruguaya' a diferencia de los restantes gobiernos de igual signo en el mundo -opinaba el editorial sobre el proyecto de la nueva ley de juego-, propone ahora una Ley para, entre otras cosas, legalizar las máquinas tragamonedas ilegales que funcionan en los barrios pobres por fuera del sistema, sin restricciones de acceso a los menores de edad y sin pagar impuestos. Para el negocio del juego nuestra 'izquierda' se aleja de su postulado de la defensa de los más vulnerables. ¿Será esto porque los nuestros se han des-ideologizado o tal vez porque reciben beneficios por atrás de los empresarios que explotan este negocio?".

El diputado por Montevideo contestó a esas afirmaciones haciendo referencia que "el único proyecto reciente presentado en abril por el Poder Ejecutivo que todavía no comenzó a ser discutido en el Parlamento, se refiere a la institucionalidad y regulación de todos los juegos de azar y comienza con una reafirmación del monopolio estatal del juego, y termina con un artículo que castiga con prisión o penitenciaria a quien viole la ley y realice juego clandestino".

"En el medio -agregó el parlamentario-, se describen los principios sobre los que se desarrollara la actividad legal entre los que se destaca la 'protección de los ciudadanos, especialmente a los sectores socialmente más vulnerables', la salvaguarda del orden y seguridad, la formalidad, transparencia y garantías, prevención de la ludopatía, etc. Para ello se transforma dos direcciones nacionales hoy existentes (Loterías y Casinos) creando un órgano de contralor capaz de regular y fizcalizar todo lo relativo a la explotación del juego tanto en el sector público como en el hoy legalmente concesionado a privados y otro como Servicio Descentralizado (dentro del dominio comercial del Estado) para explotar el monopolio de todos los juegos de azar por parte del Estado (Casinos, Sorteos, etc.), manteniendo el régimen que desde décadas atrás otorgados a las Bancas de Quinielas y previendo regímenes competitivos para otorgar nuevos permisos reservando a la ley la creación de Casinos".

"Todo estas normas tienden a dar certeza jurídica con claridad y seguridad a la ciudadanía, así como a la autoridad policial y judicial sobre el alcance de las sanciones e ilícitos que por la explotación clandestina de los juegos de azar se configuren".

"Separadamente -agregó Asti en su declaración-, algunos integrantes de la bancada de Gobierno que partimos que la peor situación es la que hoy se da al tener un limbo legal con miles de tragamonedas truchos, sin ningún control ni aportes sociales y tributarios, pero tampoco con norma legal que lo castigue, habíamos trabajado en un proyecto complementario de regulación de máquinas tragamonedas, precisamente para evitar la existencia de máquinas y establecimiento 'truchos', y los males que estas provocan sobre todo sobre sectores más vulnerables, menores, etc. Preveían además la autorización e inscripción obligatoria de fabricantes y explotadores a los efectos impositivos, los controles de software para asegurar cuanto corresponde
pagar promedialmente a los jugadores, los controles de cantidad y ubicación de las máquinas y locales para evitar ingreso de menores, etc."

"Obviamente estas normas tendían a limitar este fenómeno, su desarrollo, y sus peores efectos al eliminar los incentivos de las ganancias sin control ni aportes y las obligaciones de ubicación e instalación. Pero este proyecto necesitaba previamente tener un órgano que tenga las facultades legales para aplicar sanciones que es lo que se obtiene con el Proyecto del Poder Ejecutivo, por lo que luego de la aprobación final del mismo, veremos la necesidad y oportunidad de presentar este nuevo proyecto, discutirlo y aprobarlo", finalizó el diputado.

Posteriormente a las declaraciones del diputado Asti, el director del periódico uruguayo destacó que "el diputado omite considerar cuales son las posiciones que en el resto del mundo adoptan los gobiernos de iIzquierda' frente al negocio del juego. En su caso, debo entender que esto será porque en el Uruguay, en los hechos, nuestros gobiernos de Izquierda han favorecido el negocio del juego, ignorando los postulados que son propios de aquellos partidos que pretenden instaurar de verdad políticas socialdemócratas".

"Resulta paradójico también que el propio proyecto reafirme el Monopolio Estatal del Juego. En otras palabras el propio diputado, sostiene que el juego está dentro de la órbita del Estado y esta ley vendría a reafirmarlo con firmeza", agregó.

"Siendo así las cosas le pregunto a nuestro representante Asti, ¿qué ha hecho él durante la gestión de su mandato para perseguir el juego clandestino que explotan quienes en los bares detentan máquinas ilegales?".

"No es cierto que haya un 'limbo legal' como dice el diputado Asti, respecto de las máquinas tragamonedas truchas. Estas máquinas han sido instaladas sin autorización estatal para su explotación, no pagan impuestos, y carecen de habilitación municipal. Si el Estado tiene monopolio sobre el juego, ¿cómo es que no han podido prohibir, decomisar, secuestrar o en su caso condenar por evasión fiscal a quienes las explotan? El Poder Ejecutivo y el Poder Judicial son responsables ante la sociedad por omisión. Al efecto reitero, lo que no existe es voluntad política para ello". afirmó el director de El Diario de Uruguay.

"El proyecto de ley en cuestión, crea un marco de regulación que en apariencia se muestra como ordenador de competencias, pero en realidad no hace más que otorgarle a un Ente nuevo, dependiente del Poder Ejecutivo, la potestad de autorizar nuevas y más modalidades de juego y de ese modo evitar el debate legislativo", agregó.

"A partir de la sanción del este proyecto de ley, sólo será necesaria la voluntad del administrador y se ignora el mayor rigor que podría significar la necesidad de una ley para crear nuevos juegos o permitir más licencias", puntualizó.

"Este nuevo Ente a crearse tendrá hasta la potestad de regularizar y legalizar las máquinas truchas. En su caso y si tanta importancia le otorga el Sr. Asti a los efectos nocivos del juego clandestino, ¿no hubiera sido mejor plantear un debate normativo para clausurar las maquinas ilegales?", finalizó.


 

 

Fuente:eldiario.com.uy

 

 


 
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