Incongruencias Complican Cobro De Nuevo Impuesto En Panamá

El presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar (Asaja) de Panamá, Antonio Alfaro, afirmó que en la nueva reglamentación que estipula un impuesto al retiro de efectivo por los clientes de los casinos, existe una cantidad de temas que no comulgan con la ley, y complican el cobro de esa tasa impositiva.

El pasado 5 de mayo se publicó en la Gaceta Oficial la Ley 23 que se aplica a todo el retiro de efectivo, pero fue recién el 17 de junio que se dio a conocer la reglamentación del impuesto del 5,5% sobre este particular.

Para Alfaro, los errores en la reglamentación radican en que las personas encargadas de elaborar el documento desconocían cómo funciona la contabilidad de la administración de un casino. "Las autoridades debieron preguntar qué cosas se pueden hacer y cuáles no".

Sin embargo, Javier Said Acuña, jefe de Departamento Jurídico de la Dirección General de Ingresos (DGI), dijo que "los casinos y salas de tragamonedas están claros en que el impuesto tiene plena vigencia y deben cobrarlo conforme lo establece la ley".

Según Alfaro, desde que se publicó la reglamentación han estado en comunicación con la Junta de Control de Juegos, la Dirección General de Ingresos y el Departamento Legal del Ministerio de Economía y Finanzas, a quienes les han expuesto los problemas que están presentando y que están perjudicando la industria.

"Las personas no están claras de cómo es el impuesto, porqué es el impuesto y qué clase de impuesto es, y nosotros queremos colocar afiches para que la gente conozca de qué se trata. Enviamos nuestra sugerencias a las autoridades que nos regresaron su opinión", destacó Alfaro.

El presidente de Asaja informó que le enviaron a las autoridades una serie de observaciones sobre la reglamentación, y citó como ejemplo que es imposible que se emita un recibo nominativo sobre el impuesto cobrado a todas las personas, porque las filas serían interminables. "Hasta a un retiro de U$S 1 y de U$S 10 hay que hacerle un recibo con nombre, apellido y cédula de identidad personal, y esto es porque en la reglamentación se copió una ley vieja que era sobre premios mayores a U$S 300, pero en ese caso se trataba de cuatro a cinco ganadores al día y es fácil emitir un recibo nominativo", recalcó.

La ley anterior establecía que se cobrará el 7% a los premios mayores de U$S 300 en máquinas tragamonedas, ahora se cobrará a todo retiro de efectivo, incluso a las propinas de los colaboradores, quienes ya expresaron su queja aduciendo que forma parte de su salario.

El lunes 22 de junio, los casinos iniciaron el cobro del impuesto, pero están utilizando los recibos viejos que tienen impreso el impuesto del 7%, y los clientes de los casinos se están quejando porque piensan que se les está cobrando el 7%, y no el 5,5% que establece la ley.

"Estamos empleando los mismos recibos y tachamos el 7% y ponemos el 5.5%, porque al día de hoy no tenemos de la DGI el documento que nos diga cómo debe ser ese recibo, la información que debe tener y eso, obviamente, implica que tenemos que hacer recibos nuevos", puntualizó.

Para Alfaro, la petición de Asaja es que la DGI normalice cuanto antes la reglamentación y que los clientes entiendan que no es el casino el que está cobrando el impuesto, sino que está ejecutando una orden del Gobierno que busca pagar el incremento a los jubilados.

'Nosotros no tenemos absolutamente nada que ver con ese impuesto, a nosotros se nos ha ordenado cobrarlo y lo recogemos y lo transferimos al Estado. El responsable de pagar el impuesto es el cliente, nosotros somos responsables de cobrarlo y eso es lo que el Gobierno no ha sido capaz de comunicar", manifestó.

Alfaro detalló que si un cliente retira U$S 100 en fichas, se les dan sus U$S 100 y si perdió no pasa nada, pero si se gana U$S 1.000, cuando los va a retirar se le descuenta el 5.5%; ahora si una persona cambia U$S 100, pierde U$S 80 y se quiere llevar U$S 20 a casa, a ese dinero se le descuenta el 5.5%. "El impuesto al lujo no es sobre la ganancia, sino sobre el retiro de efectivo".

Es necesario aclarar, añadió Alfaro, quién es el contribuyente, o sea el cliente: ya sea el que juega o una persona a la que el cliente manda a cobrar, porque al momento de retirar el dinero se cobra el impuesto, se haya jugado o no.

Acuña por su parte recordó que "se trata de un impuesto selectivo al consumo; es decir, que el apostador que resulta ganador pagará el 5.5% sobre el monto ganado".

El otro tema que pide la Asaja es que exceptúe de la ley las apuestas hípicas, no solo las del Hipódromo Presidente Remón, sino de todos los centros de apuestas, porque estas salas de apuestas cerrarían, ya que de por sí el hipódromo es una operación deficitaria desde hace muchos años, pero que mantiene a más de 6.000 personas empleadas.


 

 

Fuente:laestrella.com.pa

 

 


 
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