En Casinos Mendocinos Se Apostaron 5 Mil Millones En Un Mes

Las apuestas en los casinos públicos y privados de Mendoza sumaron más de 5.000 millones de pesos en total durante el mes de octubre, de acuerdo a los datos informados por el Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC).

La titular del organismo, Josefina Canale, indicó que la cifra es más o menos el nivel de gasto que se viene registrando en las casas de juego en los últimos tiempos. "Hay fenómenos estacionales, pero las apuestas por lo general aumentan un poco por debajo de la inflación", indicó.

La apuesta promedio por persona está cerca de los 700 pesos y lo que arrasa en los casinos es el juego automático. Es mucho más lo que los jugadores gastan en máquinas tragamonedas que en el denominado "juego vivo", es decir, en las mesas.

En octubre, las apuestas totales en las máquinas automáticas superaron los 4.990 millones de pesos, mientras que el juego vivo (que en varios casinos directamente no existe) sumó 185 millones en total.

Canale dijo que las mujeres son quienes más usan las máquinas. Apenas están inhabilitadas cuatro horas por día, entre las 6 y las 10 de la mañana.

Cada casino tiene por lo menos un centenar de máquinas tragamonedas y el Casino Central suma alrededor de 600. El casino operado por la empresa Mendoza Central Entretenimientos, de la familia Vila, debería incluso, por contrato, habilitar un centenar más. Pero el Gobierno optó, en cambio, por achicar la oferta.

"De cada 100 pesos, 94 vuelven en premios. La ganancia del casino está asegurada, pero es muy finita", precisó Canale al medio MDZ.

A pesar del volumen de apuestas, el IPJyC considera que un porcentaje bajo de la población sufre ludopatía. "Esta enfermedad tiene bajísima prevalencia, pero el impacto social es muy fuerte: un ludópata te arruina toda una familia", indicó Canale.

La preocupación por la adicción al juego es grande en algunos departamentos. En San Carlos, donde se cerraron dos anexos del casino estatal, el intendente Jorge Difonso llegó a pagar el sueldo de los empleados del municipio por quincena para evitar que se jugaran lo que ganaban.

Los cierres de casinos estatales en Uspallata y el Valle de Uco generaron protestas porque "la gente nos decía que no tenía otra cosa que hacer", señaló Canale.

Por otro lado, el argumento para mantener varios casinos estatales abiertos es que ese mismo dinero se gastaría en salas o sitios ilegales si no existieran.

De los cinco casinos en los que más se juega en Mendoza, tres son privados y dos estatales. Y cuatro están ubicados en Gran Mendoza.

El mes pasado, lideró el ranking Enjoy, el casino del hotel Sheraton, con 916 millones de pesos apostados en sus
máquinas. Le siguió otro privado: el Sun Plaza, del hotel Park Hyatt Mendoza, con 761 millones.

Recién en tercer lugar se ubicó el Casino Central, que es estatal, con 588 millones de pesos en apuestas en máquinas. E inmediatamente después se anotó el anexo estatal de San Martín, sala en la que las apuestas no fueron nada bajas: ascendieron a 536 millones.

El casino Cóndor, del hotel Intercontinental de Guaymallén, ocupó el quinto lugar en el listado, con 467 millones.

A pesar de que las cifras del juego en Mendoza son sorprendentes, las autoridades sostienen que la ganancia de los casinos es mucho menor: el "win" fue de 309 millones de pesos en total en octubre.

El "hold" de los casinos ronda el 6 por ciento del monto total de las apuestas. Pero ese porcentaje que les queda en la caja es un "bruto", del cual los casinos privados deben descontar Ingresos Brutos, Ganancias y sueldos, entre otros gastos e impuestos.

El IPJyC, que es un organismo atárquico, por su parte sostiene con la recaudación de los casinos y otros juegos legales una estructura estatal de unas 600 personas, además de aportar fondos a diferentes programas sanitarios.

En materia de juego, el gobierno de Rodolfo Suarez deberá resolver en 2021 qué tipo de contrato ofrece a la empresa de Vila por el Casino Central.

Canale, antes de irse a una banca de la Legislatura, advirtió que esa sala no genera ganancias, sino pérdidas, porque el Estado provincial asume demasiados gastos.

Mendoza Central Entretenimientos provee las tragamonedas desde hace muchos años y se queda con casi el 44 % del total recaudado por ellas. Años atrás, el porcentaje de la comisión era poco más de la mitad. Además, el Estado asume los costos de los servicios, el mantenimiento y el personal, además de aportar el edificio.

Los otros anexos se quedan con cerca del 50 % de la recaudación, pero con más gastos para el privado. El concesionario de San Martín, por ejemplo, paga alquiler, afronta los servicios, la seguridad, el mantenimiento y buena parte del personal.

Cinco de los 11 casinos que funcionan en Mendoza todo el año son del Estado: el Central de Capital y cuatro anexos que están instalados en San Martín, Rivadavia, General Alvear y Malargüe.

La oferta antes era mayor, pero en cuatro años, dejaron de operar cinco casinos estatales y se dio de baja a uno privado que funcionaba en San Rafael desde hace 20 años.


 

 

Fuente:www.mdzol.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner