Codere Busca Mejorar La Liquidez En México Y Uruguay

La multinacional del sector del juego Codere cerró en los dos últimos meses sendas líneas de crédito por valor de 36 millones de euros, con el objetivo de mejorar la liquidez en México y Uruguay. Una operación que llega en plenas negociaciones para encontrar un comprador de parte de las acciones de la filial uruguaya, y tras detectar un agujero en sus cuentas de 16,5 millones por irregularidades contables de sus equipos en varios países del continente.

El grupo lanzó una agresiva política de crecimiento en los últimos años, a base de adquisiciones, sobre todo en Latinoamérica, financiadas con diversas emisiones de bonos y refinanciaciones. Hoy cuenta con dos bonos de más de 750 millones de euros. En su calendario a corto plazo está la refinanciación de esa deuda. Pero, mientras tanto, la compañía busca ganar más oxígeno y liquidez.

Entre octubre y noviembre la compañía logró cerrar, según confirma en su informe intermedio presentado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), una nueva línea de crédito por importe de 30 millones de dólares y 200 millones de pesos mexicanos para mejorar la liquidez del grupo tanto en Uruguay como en México, respectivamente. Este nuevo balón de oxígeno se suma al crédito revólver de 90 millones que logró en trimestres anteriores -y del que ya ha dispuesto 40 millones-.

Estas son dos inyecciones de liquidez más que se suman a la abultada deuda que acumula el grupo, tras años de compras y fuerte crecimiento en Latinoamérica y Europa. Hoy cuenta, principalmente, con dos bonos con vencimiento en 2021 cuyo saldo vivo hoy es de 769 millones de euros (junto con deudas de entidades de crédito y por arrendamientos financieros suman más de 1.100 millones de pasivo total). Esto es lo que la empresa quiere refinanciar.

El agujero contable detectado en verano, con ingresos y resultados inflados, no lo ha puesto fácil y ha obligado a posponer los planes para una refinanciación de esos dos bonos. Tampoco lo ha puesto fácil la agencia de calificación Moody´s que le ha rebajado su calidad crediticia por los
problemas en Argentina. El objetivo era hacerlo antes de final de año, pero no ha sido posible. Ahora la compañía se lo plantea para los primeros meses de 2020.

Esa "manipulación" de las cuentas ha obligado a la compañía a tomar medidas. Ha abierto una investigación exprés después de que una revisión de la auditoría externa por parte de la firma Kroy Abogados y Álvarez & Marsal México desembocara en una rebaja de su beneficio bruto de explotación de 16,5 millones de euros (la mayoría en México, donde ahora logra oxígeno con esta línea de crédito). Anunció "cambios organizativos" en la estructura que algo más de un mes después aún no ha detallado.

Mientras todo esto sucede, la compañía busca un socio para su negocio en Uruguay. Tal y como reconoció a finales de septiembre, mantiene conversaciones con potenciales socios para establecer una posible joint-venture o la venta de una participación no mayoritaria en dicho mercado.

Además la compañía vive una auténtica batalla accionarial. La familia fundadora, los Martínez-Sampedro, han planteado una pelea en España y Estados Unidos, contra los actuales dueños de la compañía -los fondos Silver Point, Abrams o Contrarian-. En la CNMV española entregó pruebas sobre un supuesto pacto de accionistas para apartarlos del consejo sin que mediara una OPA oficial. Y en EEUU, han sumado una denuncia en el estado de Connecticut (Estados Unidos). Hay que recordar que en 2015, los 'hedge funds' y bonistas del grupo aceptaron pérdidas millonarias de sus préstamos (1.100 millones) a cambio de buena parte del capital.


 

 

Fuente:www.lainformacion.com

 

 


 
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