En Medio De La Pandemia La Industria Del Caballo Busca Una Salida

El turf y el polo son tal vez las actividades más emblemáticas y visibles de la denominada industria del caballo, pero también la cría, la equitación, las pruebas de destreza gaucha, las jineteadas, el pato, la equinoterapia y muchas otras actividades demandan el esfuerzo de criadores, veterinarios, petiseros, domadores, herreros y múltiples prestadores de servicios asociados. Hoy, si bien muchas de las tareas se pueden y deben seguir realizando, están en suspenso las fuentes de ingresos que motorizan la maquinaria.

"De toda la plata que mueve el turf, el 70 por ciento son premios hípicos, entonces al no poder correr, el principal ingreso está completamente frenado", explicó a Clarín Rural el criador de caballos de carrera y vicepresidente de la comisión de carreras del hipódromo de Palermo Ignacio Pavlovsky, y agregó que tampoco están teniendo ganancias por la venta de potrillos, yeguas madres o servicios.

El caso del turf ilustra la realidad de todo el sector: no hay competencias, no hay ventas, no hay ingresos. Se estima que, solo en la provincia de Buenos Aires, unas 200.000 personas trabajan vinculadas de alguna manera a la cría de caballos y las actividades ecuestres. Tal como explicó el presidente de la Cámara de la Industria Equina (Camine), Eduardo Novillo Astrada, en los pueblos del interior del país se realizan todos los fines de semana competencias y exposiciones de todo tipo que generan a su alrededor un importante movimiento económico, y que hoy están totalmente frenadas. "Las tres pasiones argentinas son el fútbol, el automovilismo y los caballos", aseguró.

Por su naturaleza, la cría y el cuidado de los animales -la estructura que sostiene el espectáculo- no se ve particularmente afectada por la cuarentena, ya que buena parte de los empleados viven en el campo, en sus lugares de trabajo, y realizan tareas en espacios abiertos en los que no es difícil mantener la distancia con el resto. Pero el golpe económico es inevitable.

"Los veterinarios que trabajan en traumatología o cuestiones vinculadas con la competencia en sí, hoy están muy complicados. Los que trabajan más enfocados en la reproducción y la cría, no tanto porque esas decisiones ya estaban tomadas antes del coronavirus, pero el impacto se va a sentir el año que viene, porque va a haber mucha menos inversión", explica el veterinario Juan Llorente, y detalla que
con su carnet profesional tiene permitido circular libremente. "Trabajamos con seres vivos que precisan de cuidados y atención permanente para preservar las condiciones de bienestar animal", señalaron al respecto desde Camine.

El caso del polo, una fuente de ingreso de divisas para el país tanto por la venta de caballos como por las temporadas que jugadores y petiseros realizan en el exterior, es paradigmático. "Ahora se está hablando de que la temporada europea vuelva en junio y estamos viendo si nos permiten enviar un vuelo charter desde acá con la gente que va a trabajar", explicó Novillo Astrada, quien también preside la Asociación Argentina de Polo.

Mientras tanto, desde Camine le presentaron una propuesta al Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación para que la industria pueda volver de a poco a funcionar, pero afirman que les falta un interlocutor en el Gobierno. "Creemos que, gracias al modo en que se llevan a cabo las actividades ecuestres y que la hacen única por las formas de ejecución, en su mayoría espacios grandes y al aire libre, podemos, elaborando políticas sanitarias adecuadas junto con el estado nacional, cumplir con los requisitos de salud para poder volver a la actividad de forma segura", puntualizaron.

"En lugares como Francia y Alemania, con muchos más casos de coronavirus que los nuestros, ya están por volver a correr a puertas cerradas", dice Pavlovsky, y explicó que eso es lo que necesita el turf local para que las apuestas vuelvan a girar y la plata de los premios llegue a los criadores, a los jockeys, a los cuidadores, transportistas, y proveedores de insumos.

Desde Camine suman un pedido puntual: "La exención de impuestos de alcance nacional a la primera venta en todas las razas caballares y, debido y para facilitar el transcurso de esta crisis que afecta a todos por igual, incluir al turf".


 

 

Fuente:www.losandes.com.ar

 

 


 
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