Casino Uruguayo Demanda Al Estado

La firma Vidaplan S.A., que desde 2009 alquila el local donde funciona el casino Nogaró de Punta del Este, inició una demanda por daños y perjuicios contra la Dirección General de Casinos de Uruguay (DGC), el Juzgado Letrado de primera instancia en lo Civil de 6º turno.

El 16 de diciembre pasado, Vidaplan S.A. ya había citado a una audiencia conciliatoria a la DGC -que depende del Ministerio de Economía y Finanzas- y tras no haber llegado a un acuerdo, inició la demanda.

En la misma, al igual que en la citación a conciliación, se acusa a la DGC de competencia desleal, indicaron las fuentes legislativas.

La DGC hace una explotación conjunta con Vidaplan S.A. de la sala del Nogaró. Cuando comenzó el sistema mixto de explotación, la idea era mantener la sala de juegos de Punta Shopping que explota la DGC como una sala pequeña. Sin embargo la sala no se cerró y fue ampliada varias veces desde 2013, al punto que la superficie supera a la del Nogaró y se modernizó y agrandó el parque de maquinas tragamonedas.

Al mismo tiempo, según la empresa , la DGC captó clientes del Nogaró, le impuso sanciones, no le permitió hacer promociones, entre otros aspectos.

Por ese motivo, la firma entiende que la DGC le está compitiendo deslealmente y le genera daños y perjuicios ya que la empresa sigue con los mismos costos de mantenimiento y personal, pero cada vez tiene menos juego y por lo tanto ingresos. Eso lleva a que la operación del casino dé pérdidas y sea insostenible, según la empresa.

El casino Nogaró cuenta con 152 máquinas, además de
mesas de ruleta, punto y banca, black jack y póker hold'em, según la página web de la DGC. La sala de Punta Shopping cuenta "con mas de 300 slots y 4 pozos progresivos de última generación", señala la DGC.

Al ser su socio y al mismo tiempo potenciar la sala de Punta Shopping, pero a su vez asfixiarla económicamente, Vidaplan S.A. entiende que se prueba la competencia desleal de la DGC.

Sostiene que esa política se inició en 2013 y se prolonga todavía, pese al cambio de autoridades.

Según las fuentes Vidaplan S.A. reclama por daños y perjuicios U$S 21 millones en primera instancia, aunque como el vínculo continúa esa cifra debería ser ajustada al finalizar el proceso (en caso que la Justicia le dé la razón).

Por otro lado, reclama U$S 18 millones por daño emergente debido a la inversión que hizo para poner a punto el casino (mobiliario, meses de juego, slots y otros equipamientos) más los pagos de alquiler del local.

Además también reclama U$S 11 millones por lucro cesante, esto es lo que dejó de ganar Vidaplan S.A. en el período que entiende en que la DGC comenzó a competirle deslealmente hasta la actualidad.

Para el juicio, se presume que además de datos concretos (de ingresos, gastos en las salas involucradas), se solicitará la declaración de numerosos testigos entre los cuales estarán los exjerarcas de la DGC, dijeron las fuentes.


 

 

Fuente:negocios.elpais.com.uy

 

 


 
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