Casinos Pierden Interés En El Mercado Costarricense

Una serie de factores entre los que se incluyen la competencia desleal, la entrada en vigor de la ley antitabaco y reformas a la legislación existente, condicionan el mercado del juego en Costa Rica, impulsando a las empresas operadoras de casinos a perder interés en esa plaza.

La industria advierte que opera con poco control por parte de las autoridades gubernamentales, por lo que la disminución en la rentabilidad no se relaciona con estándares más estrictos.

No se sabe con exactitud cuántos casinos operan en el país, ya que el listado de los contribuyentes de impuestos no coincide con los que tienen permiso de operación de juego. Algunos locales operan sin permiso y sin pagar los impuestos, en especial aquellos que instalan máquinas tragamonedas.

"Desde hace como 16 años estamos tratando de que se regule la industria. Hemos tenido avances en temas tributarios, hemos tenido varias reuniones con Hacienda, pero falta control, hay muchos operando sin pagar nada y otros ahogándose", dijo Jorge Hidalgo, presidente de la Asociación Costarricense de Casinos y presidente de Casinos Concorde.

A pesar de la controvertida situación, varias cadenas se las han ingeniado para seguir sus operaciones, aunque no prevén lograr expandirse.

Hidalgo consideró que el negocio dejó de ser rentable en Costa Rica desde hace unos tres años, cuando se comenzaron a ver los primeros cierres de locales y a disminuir la cantidad de mesas en los existentes.

Los Casinos Concorde eran cuatro en el país hace tres años y hoy solo tienen el del hotel Best Western Irazú, dijo Hidalgo tras agregar que pasaron de 180 empleados a 90.

"Que yo tenga conocimiento sé que en los últimos años se cerraron dos en Puntarenas, uno en Jacó, otro en Quepos, un par de Guanacaste y otro en Guápiles", agregó Hidalgo.

El presidente de la Asociación citó como causas, la obligatoriedad de vender el licor en vez de darlo de cortesía, la entrada en vigencia de la ley antitabaco en el 2012 y los ajustes a los impuestos ya existentes. Se suma también un aumento en la ilegalidad.

"En lugar de alentar a la industria y hacer un verdadero estudio para definir los impuestos, se desalienta", agregó Hidalgo.

David Pirie, director de mercadeo de Thunderbirds Resorts -dueños de los casinos Fiesta y Lucky's- comentó que desde el 2012 tomaron la decisión de cerrar algunos locales pequeños, porque no estaban en condiciones de competir contra las salas de juego ilegales que proliferaron abiertamente y sin control.

Estas cadenas que ingresaron al país en el 2003, contaban con 800 empleados, y en los últimos 5 años se redujeron a 332.

Pirie admite que el negocio sigue manteniendo un margen de rentabilidad, pero menor al de hace unos tres años.

"Las autoridades desconocen cuáles son los operadores serios y responsables y cuáles son operadores al margen de la ley o, peor aún, encubiertos bajo la apariencia de ser inocentes salas de juegos electrónicos", agregó Pirie.

Los empresarios indicaron también que es un golpe el cobro de $5.000 anuales por el permiso de salud, pues se les considera una actividad riesgosa. El costo usual de este permiso para otros negocios ronda entre $50 o $100 cada tres o cinco años.

El último casino en abrir fue el Grand Casino en el hotel Sheraton en Escazú en mayo del pasado año y cuenta actualmente con 70 empleados.

Gloriana Jiménez, gerente de mercadeo, comentó que para iniciar operaciones se realizó una inversión muy grande y las ganancias fueron graduales. "No es un mercado fácil pero sí se llega a obtener rentabilidad a largo plazo", añadió.

Jiménez manifestó que tuvieron que ser "más creativos" para atraer clientes, debido al grano control respecto a cortesías de licor -que están prohibidas-, promociones y sorteos.

Sin embargo, de acuerdo al Ministerio de Hacienda y de la Contraloría, en el 2012 existían 44 casinos y 48 en el 2013, por lo que no se registra una disminución abrupta.

Hidalgo dijo que las afectaciones no se ven solo en locales cerrados, sino en el flujo de caja. "El pago mes a mes es complicado, conozco varios casinos que están cerca de operar en negativo, lo que pronto los llevará al cierre",agregó.

Los permisos de operación a los casinos son otorgados por el Ministerio de Seguridad, y los licenciatarios deben formar parte de un hotel con calificación igual o superior a cuatro estrellas, con una infraestructura para el juego que no puede ser mayor al 15% del área total.

Existen 36 casinos inscritos ante el Ministerio de Seguridad, pero solo 28 tienen el permiso de operación al día. Sin embargo, los datos de Hacienda indican otras cifras. Registra 48 casinos que pagan impuestos.

Al comparar ambos listados, solo 16 casinos cuentan con el permiso de operación y además pagan sus respectivos impuestos. Hay también cinco entidades reportadas en Hacienda pero están suspendidas por Seguridad.

La diferencia entre la operación real y la reportada hace que el cobro de los impuestos sea intermitente. Los datos del Ministerio de Hacienda indican que para el 2013 se tributaron ¢3.450 millones (al corte de noviembre).

Pirie, de Thunderbirds Resort, señaló que el problema no son los ajustes a la Ley de impuesto a casinos y empresas de enlace de llamadas a apuestas electrónicas , sino la existencia de salas de juegos electrónicos que aparentan ser lo que no son. "A ellos no se les cobra impuestos como a nosotros", se quejó.

Este formato de apuestas tampoco está obligado a los porcentajes mínimos de devolución de premios a clientes, ya que no funcionan bajo la ley de casinos.

Los casinos en Costa Rica están sujetos al impuesto sobre ingresos netos (10%); impuesto sobre mesas de juego (60% de un salario base por cada mesa de juego); impuesto sobre máquinas (10% de un salario base por cada tragamonedas); además de otros como Renta, ventas, retenciones y el timbre para educación y cultura.


 

 

Fuente:www.elfinancierocr.com

 

 


 

Escribir un comentario

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
La publicación de los mensajes se dará luego de ser verificados por un moderador.


Banner
Banner
Banner