Disney Se Queda Con Una Parte De La Historia Del Videojuego

Aunque para muchos se trate de una sorpresa predecible, The Walt Disney Company finalmente ha adquirido Lucasfilm por más de 4 mil millones de dólares. La compañía de Mickey Mouse, que ya se hizo con el gigante de los tebeos Marvel hace unos años, absorberá a la productora de George Lucas y ya ha anunciado que trabajará en una nueva trilogía de películas de Star Wars, estrenando el Episodio VII en el año 2015. Pero eso no es todo, y es que con la compra, Disney se adjudica todas las divisiones creadas por George Lucas en sus más de 35 años de trayectoria, incluyendo LucasArts, Industrial Light & Magic y Skywalker Sound. Acerca de LucasArts, Disney ha dicho que la compañía seguirá funcionando como hasta ahora y que todos sus proyectos seguirán en marcha.

El gigante del entretenimiento no solo es ahora la dueña de Star Wars y de las peripecias de Indiana Jones. Con la adquisición de Lucasfilm también se hace con LucasArts, la división de videojuegos de George Lucas que, aunque en los últimos años no le ha ido muy bien, forma parte de la historia y el legado del videojuego con una trayectoria de más de 30 años y algunos de los grandes nombres del sector a sus espaldas. Esta división representa 20% de los ingresos de Lucasfilm, de modo que el asunto se está tratando con mucha cautela por parte ambas compañías, aunque han asegurado que la transferencia de licencias con respecto a videojuegos no repercutirá en el jugador de forma agresiva.

Un épico historial

Fundada en mayo de 1982 como parte del proceso de diversificación a otros medios de Lucasfilm e inicialmente conocida como Lucasfilm Games, la compañía comenzó trabajando en asociación con Atari en varios videojuegos no relacionados con sus películas, como Ballblazer o The Eidolon, tanto para las primeras consolas (como la Atari 5200), como para los ordenadores de la época. En 1987 se produjo un punto de inflexión con el lanzamiento de Maniac Mansion, la primera aventura gráfica de la compañía, que estrenaría el sistema de guionizado SCUMM, "alma" del resto de juegos de aventuras de Lucasfilm Games / LucasArts. La compañía no cambió su nombre a LucasArts hasta 1991, adoptando también el logotipo por el que es conocida desde entonces.

Edad de oro

Con el lanzamiento de Maniac Mansion LucasArts contribuyó a la creación del género de las aventuras gráficas y protagonizaría, junto con Sierra On-Line, una pugna por dominar un género que dio grandes alegrías a los jugadores de PC. Usando el sistema de guionizado SCUMM, lanzaron Zak McKracken and the Alien Mindbenders en 1988, Indiana Jones y la Última Cruzada en 1989 y Loom y The Secret of Monkey Island en 1990. Algunas de sus aventuras gráficas quedarían como entregas únicas, mientras que las más populares tuvieron secuela. Monkey Island recibiría su segunda parte en 1991 e Indiana Jones and the Fate of Atlantis salía en 1992 disparando los rumores de una cuarta película de Indiana Jones con este mismo argumento, mientras que Maniac Mansion fue continuada con Day of the Tentacle en 1993, el mismo año en el que llegó Sam & Max.

El género de las aventuras gráficas se iría apagando en los ordenadores a medida que nuevos géneros como la estrategia en tiempo real y la acción en primera persona iban ganando adeptos, y las tecnologías gráficas 3D permitían el mayor lucimiento de otros títulos. Aun así, LucasArts siguió lanzando aventuras que fueron teniendo un éxito comercial cada vez menor, como Full Throttle o The Dig en 1995, The Curse of Monkey Island en 1997, el aclamado Grim Fandango en 1998 y la cuarta y hasta ahora última entrega de las aventuras de Guybrush Threepwood, Escape from Monkey Island, en el año 2000.

Junto con esta serie de recordadas aventuras gráficas, Lucas también lanzó una serie de juegos de aviación ambientada en la Segunda Guerra Mundial, en un momento de popularidad del género de los simuladores de combate aéreo, culminada con el recordado Secret Weapons of the Luftwaffe, en 1991.

Centrándose en Star Wars. A medida que descendía la popularidad de las aventuras gráficas, LucasArts descubrió un filón que inexplicablemente no había aprovechado durante sus primeros diez años de vida, y que durante los otros diez llegaría a sobreexplotar: La saga Star Wars, buque insignia de la productora de películas. A partir de los años 90 comenzaría un aluvión de títulos de Star Wars en diferentes géneros, algunos producidos por la propia LucasArts y otros encargados a estudios internos.

De este modo, Star Wars tuvo juegos de simulación espacial (X-Wing y posteriores), otros centrados en los disparos en naves con mayor o menor libertad para el jugador (Rebel Assault, Rogue Squadron, Starfighter), títulos de estrategia en tiempo real (Force Commander, Galactic Battlegrounds, Empire at War), shooters en primera persona (Jedi Knight, Republic Commando), juegos centrados en batallas multijugador (Battlefront), juegos de rol (Knights of the Old Republic), dos juegos de rol masivos online (Galaxies y Old Republic), juegos de acción de todo tipo (Obi Wan, Shadows of the Empire, El Poder de la Fuerza...), juegos de carreras y karts (Star Wars Racer, Star Wars Super Bombad Racing) y numerosos juegos educativos.

Especialmente con el estreno de la segunda trilogía en 1999, el volumen de juegos basados en Star Wars fue especialmente alto, hasta el punto de que en 2002 la compañía reconocía que estaba abusando de esta práctica y confesaba haberse marcado como objetivo que los juegos basados en Star Wars que lanzase al año no fuesen más que el resto.

En cualquier caso, el más de medio centenar de títulos basados en Star Wars dejaron grandes momentos a los jugadores y también grandes decepciones. Títulos como Rogue Squadron, Caballeros de la Antigua República o Battlefront fueron grandes éxitos, mientras que otros como Obi Wan o El Poder de la Fuerza II quedaron por debajo de las expectativas.

La caída. A partir de mediados de la pasada década, LucasArts fue perdiendo peso poco a poco como editora de videojuegos frente a las cada vez mayores competidoras, y se fue reduciendo el ritmo de lanzamientos de la compañía, pasando a ser una fracción de los que eran a finales de los 90. Varios cambios en la dirección de la empresa y reducciones de plantilla competitiva pasan factura en el funcionamiento de LucasArts, que cada vez cuenta con menores recursos propios de desarrollo y depende más de la subcontratación a otros estudios.

En esta época el ritmo de lanzamientos de juegos de Star Wars decrece y aumenta la calidad media, con títulos notables como Battlefront, Republic Commando o Star Wars: Empire at War pero también grandes decepciones como Star Wars: Revenge of the Sith, el juego basado en el Episodio III. Aun así, logra lanzar éxitos ajenos a la Guerra de las Galaxias como Mercenarios o Thrillville, producidos por otros estudios, aunque Fracture, lanzado en 2008, resulta un fracaso tras varios años de desarrollo.

Star Wars: El Poder de la Fuerza, lanzado en 2008, supone un nuevo intento de revitalizar la saga Star Wars y recibe buenas críticas, logrando unas buenas ventas, pero su secuela, lanzada ya en 2010, naufraga. Paralelamente, triunfan los juegos de LEGO Star Wars basados en las películas y producidos por TT Games, y se intenta un resurgimiento de las aventuras gráficas de LucasArts, adaptándolas a los PC modernos, remasterizando las dos primeras entregas de Monkey Island y encargando a Telltale Games, un estudio formado por ex empleados de LucasArts, la realización del juego por episodios Tales of Monkey Island.

El último juego publicado por LucasArts es Kinect Star Wars, el esperado título que uniría la tecnología de detección de movimiento con los sables láser y poderes jedi.

¿Cambio de rumbo?

El movimiento está enfocado a extender los dominios de Disney en el terreno del entretenimiento como ya se hizo años atrás tanto con Pixar como con Marvel, que encontraron en la factoría de animación una proyección comercial muy superior a la que ya tenían, al tiempo que han podido encarar con seguridad proyectos multimillonarios que le han valido para recapitalizarse.

De momento, solo se puede especular sobre el rumbo que tomarán las divisiones de Lucasfilm, y si el acuerdo beneficiará a futuro el catálogo de juegos de LucasArts. Pero sí es cierto que entre los planes de Disney se encuentra la producción del Episodio VII de Star Wars, que llegará en 2015.

Por su parte, Lucas alega que la misión de su vida se ha centrado en convertir Star Wars en un fenómeno global, y pasar el concepto de una generación a otra, algo que a estas alturas ya considera cumplido, de modo que está dispuesto a afrontar nuevos proyectos con metas diferentes. "Sé que bajo la protección de Disney mis creaciones tomarán una nueva dimensión y encontrarán hogar en el corazón de muchas generaciones. Además, Disney ayudará a que los productos de Lucasfilm se extiendan a más medios y creo que podrán transformarse hasta en parques temáticos, nuevas películas y nuevas formas de entretenimiento".

La actual codirectora de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, se convertirá en nueva presidenta de la empresa mientras que George Lucas no se separará definitivamente de sus creaciones, pues ejercerá como consultor creativo de la división de películas y conservará el 40% de las acciones; de modo que tendrá voto en la mayoría de las decisiones. Por lo demás, la estructura laboral quedará intacta. No obstante, en cuanto a la realización de videojuegos, la adquisición de Lucasfilm por parte de Disney no afectará los proyectos en desarrollo de LucasArts. "Por el momento, todos los proyectos continuarán desarrollándose en su forma habitual", defendía un comunicado de la compañía.

Por otro lado, el director general de Disney, Bob Iger, aclaró que en el futuro se centrarán más en los juegos sociales y destinados a móviles, con la intención de ir recortando distancias con las consolas para producir títulos cuando existan oportunidades tangibles de éxito y licenciando la marca Star Wars a terceros cuando se trate de juegos para plataformas específicas.

Dudas sobre Star Wars 1313

Actualmente, el único juego anunciado por LucasArts es Star Wars 1313, un título de acción en tercera persona, en pleno desarrollo luego de ser mostrado en la feria E3 de videojuegos a mediados de este año, y que se anunciaba para el año 2014 y con consolas de nueva generación.

El título diseñado por la empresa Polygon es más maduro y se aleja un poco de la estética y jugabilidad familiar de anteriores versiones, poniendo al jugador en el papel de un cazador de recompensas envuelto en una oscura conspiración criminal que lo llevará a sangrientas batallas por su vida. Por lo mismo, no pocos se preguntan si su desarrollo continuará luego de la fusión con Disney dado que podría no ser compatible con la conocida tradición familiar de la compañía del Ratón Mickey.

Hasta ahora, se sabe que "Star Wars 1313" aparecerá para Xbox 360, Playstation 3 y Windows.

 


 

 

Fuente:www.eleconomista.es, www.vandal.net y www.latercera.com

 

 


 
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