Ataque Al World Resorts De Manila

El complejo Resorts World Manila de Manila, en Filipinas, sufrió hoy un ataque armado en sus instalaciones, lo que provocó la huida de los huéspedes y del personal del establecimiento. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó la autoría del criminal atentado.

El jefe de la Policía de Manila, Oscar Albayalde, en una entrevista radiofónica difundida por la cadena local ABS-CBN, dijo que el hombre que sembró el pánico en el complejo se suicidó prendiéndose fuego antes de ser capturado. "Evaluamos que se prendió fuego. Cometió suicidio", declaró.

El complejo Resorts World, que se encuentra frente a una de las terminales del aeropuerto internacional Ninoy Aquino, en el barrio de Pasay City, al suroeste de la capital filipina, es el más grande del país.

El ataque habría empezado a las 11:30 p.m. hora local, de acuerdo a los primeros informes.

"Resorts World Manila está clausurado tras informes de un ataque armado de hombres no identificados" explicó la empresa en su cuenta Twitter.

"La compañía está trabajando estrechamente con la policía nacional para garantizar que todos los clientes y empleados están a salvo", añadió.

El jefe policíal Ronald dela Rosa, se mostró cauto informando de la situación y aclaró que no hubo toma de rehenes. Además, indicó que por el momento no hay confirmación de que se trate de un ataque terrorista, contradiciendo la reinvendicación del atentado que había asumido horas antes el grupo Estado Islámico.

De momento no se reportaron oficialmente víctimas fatales, si bien un conserje del establecimiento aseguró en un primer momento a la web local Rappler que un grupo de hombres armados y enmascarados habían penetrado en el hotel y habían abierto fuego de manera indiscriminada. El conserje, identificado como Roberto Palao Junior, dijo que un número indeterminado de personas fueron alcanzadas por las balas.

Posteriormente las fuerzas especiales de seguridad constataron que fue un hombre el atacante, que salió del complejo tras quemar mesas de juego con gasolina, intentar robar fichas del casino y disparar, causando al menos 30 heridos, ninguno grave.

El Estado Islamico aseguró en su comunicado, que los autores del ataque eran "soldados" del grupo, según SITE, un sitio web que vigila la actividad de los grupos yihadistas.

El complejo fue rodeado por la policía luego de las informaciones sobre disparos, que se produjeron alrededor
de la medianoche.

Empleados que huían del hotel dijeron a la cadena CNN Filipinas, que un hombre enmascarado estaba disparando a huéspedes en el segundo piso de uno de los hoteles del complejo.

Otros testigos informaron de hombres enmascarados vestidos de negro, disparando en uno de los hoteles.

"Estaba por regresar al segundo piso cuando vi gente corriendo. Algunos huéspedes del hotel dijeron que alguien había gritado 'ISIS' (Estado Islámico)", dijo a la radio DZMM Maricel Navarro, una empleada del complejo.

"Los huéspedes gritaban. Nos fuimos al sótano y nos escondimos. La gente gritaba, los clientes y los empleados estaban aterrorizados", agregó.

"Cuando sentimos humo decidimos ir hacia la salida, en el estacionamiento. Desde ahí pudimos salir. Pero antes de salir escuchamos dos disparos y había mucho humo en la planta baja", indicó la empleada.

La Cruz Roja de Filipinas twitteó que había transportado a tres personas del complejo a los hospitales.

Todas las terminales en el Aeropuerto Internacional fueron bloqueadas debido al ataque.

En Quezon City, uno de los municipios metropolitanos de Manila, el director del distrito de la policía, Guillermo Eleazar, ordenó a las 12 comisarías de la ciudad que establecieran puestos de control y maximizaran la visibilidad de la policía. Todas las unidades de patrulla móvil y unidades motorizadas tácticas se desplegaron para asegurar la ciudad.

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, decretó la semana pasada la ley marcial para la región meridional de Mindanao para enfrentar a los combatientes que declararon afinidad a la organización yihadista Estado Islámico y se enfrentan a las fuerzas de seguridad en Marawi.

En esta región, que se extiende sobre un tercio del territorio filipino, vive el 20% de los más de cien millones de habitantes del archipiélago.

Las fuerzas de seguridad continúan combatiendo en Marawi. Los enfrentamientos dejaron al menos 171 muertos.

Duterte advirtió la semana pasada que podría decretar la ley marcial en todo el territorio filipino si la amenaza yihadista se ampliaba.


 

 

Fuente:www.cnn.com y www.elpais.com

 

 


 
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