Apuestas Deportivas Generan Controversia Entre Operadores Tribales

El impacto que podría crear la revisión de la Ley sobre apuestas deportivas en los Estados Unidos en las 255 tribus indias que operan casinos, será debatido en el encuentro del miércoles venidero en la ciudad de Phoenix, donde los líderes indígenas se reunirán para la conferencia nacional de la Indian Gaming Association (NIGA).

La revisión pendiente por parte la Corte Suprema de la Ley de Protección de Deportes Profesionales y Aficionados (PASPA), está llevando a varios estados a redactar una legislación anticipativa en caso de que esa prohibición nacional sea derogada.

La American Gaming Association (AGA), que representa a la industria de casinos comerciales y al menos nueve tribus y empresas tribales de casinos, está presionando para la derogación de la ley PASPA, lo que podría resultar en una expansión masiva del juego legal.

Los norteamericanos este año apostaron 15.000 millones de dólares en campeonatos profesionales de baloncesto y baloncesto universitario, 97% de los cuales fueron apostados ilegalmente, según la AGA.

Según esa asociación se apuestan anualmente unos 58.000 millones de dólares en fútbol profesional y universitario.

La industria del juego tribal de 31.200 millones de dólares probablemente abrazaría la oportunidad de ofrecer apuestas deportivas a los operadores de unos 484 casinos en 28 estados.

Pero los líderes tribales en California y algunos otros estados están presionando contra la caída de la prohibición, por temor a que tendría un impacto negativo en una industria de casino tribal, que genera ingresos para proporcionar servicios a los ciudadanos de menos recursos.

A diferencia de los casinos comerciales sujetos a impuestos y regulados por los estados, las tribus operan bajo la ley federal y de acuerdos reguladores especiales que limitan el alcance del juego en tierras concedidas bajo un régimen especial.

Los juegos de azar federales o estatales ampliados podrían crear competencia y afectar negativamente las provisiones de exclusividad en la ley estatal y estos acuerdos.

"Todo el mundo está de acuerdo en que traerá más gente al casino. El problema es con la implementación", dijo un funcionario de la tribu que, al igual que muchos otros prefiere el anonimato.

"La cuestión aún no ha sido discutida ni siquiera por una pequeña minoría de tribus", agregó

Tampoco está claro si, bajo la Ley de Regulación de Juego Indio (IGRA), las apuestas deportivas constituirían juegos de azar de Clase III, que requieren enmiendas a los acuerdo tribales.

Algunos creen que las apuestas deportivas podrían clasificarse como apuestas de Clase II como el bingo o el póker, que no requerirían un acuerdo regulatorio estatal.

Las tribus tendrían que operar las apuestas deportivas como una empresa comercial gravada y regulada por el estado.

A las tribus les preocupa que no puedan ofrecer apuestas deportivas -ya sea bajo la IGRA o como una empresa comercial- en un estado que opta por no permitir la actividad. la Ley IGRA limita las tribus a las actividades de juego legal en el estado en el que se encuentran.

John McCarthy, director ejecutivo de la Asociación de Juego Indígena de Minnesota, dijo que las tribus en la "Tierra de 10.000 Lagos" rechazan la noción de renegociar los acuerdos existentes, porque no tienen provisiones para compartir los ingresos.

En cambio, las tribus buscarían un acuerdo aparte para las apuestas deportivas.

Las tribus en Minnesota y en otros lugares también se opondrían a extender las apuestas deportivas a las loterías estatales.

"Cada estado va a ser un poco diferente", comentó Joe Valandra, un consultor y ex jefe de personal de la Comisión
Nacional de Juegos Indígenas. "La situación es muy poco clara".

California

California, sede de la mayor industria de juego tribal de los EE.UU., con 62 tribus que generan anualmente unos 8.400 millones de dólares, está presionando contra la suspensión de la prohibición.

Las tribus temen que salas de juego de naipes y pistas de carreras de caballos podría ofrecer apuestas deportivas, violando la exclusividad tribal prometida en la ley estatal.

Las tribus en California también temen que la promulgación de una legislación estatal que podría alcanzar a los juegos de azar en Internet, provocaría la revisión judicial de la capacidad de las tribus para aceptar apuestas de más allá de las fronteras de sus reservas.

Steve Stallings, presidente de la Asociación de Juegos Indígenas de las Naciones de California (CNIGA), -la asociación de juego más grande del estado con 31 tribus-, dijo que "entrar en una expansión del juego sin conocer los detalles, no tiene ningún sentido". Agregó que "sin un lenguaje específico, en este momento estamos en contra de las apuestas deportivas legales".

"A menos que haya algo específico sobre el papel de las tribus o la seguridad de que las apuestas deportivas no están en Internet, o especificando que las ganancias tendrían que ser cobradas en un casino físico, esas son todas las cosas que la CNIGA buscaría en relación con la legislación en las apuestas deportivas".

Tribus en Minnesota, Washington y en otros lugares también están expresando reservas acerca de cómo las apuestas deportivas legales afectarían la política de juego legal y regulatoria estatal.

Las tribus Mohegan y Mashantucket Pequot en Connecticut favorecen la prohibición de las apuestas deportivas. La Tribu Seminole de Florida también espera ofrecer deportes de apuestas en su cadena nacional de propiedades Hard Rock.

Para muchos de los casinos rurales tribales marginales, las apuestas deportivas siguen siendo una prioridad baja en los líderes nativos, que están enfocados en asuntos gubernamentales y de las políticas de la Oficina de Asuntos Indígenas de la administración del presidente Donald Trump.

Los esfuerzos en un proyecto de apuestas deportivas en California, que alberga a 110 de las 367 tribus reconocidas federalmente en los 48 estados más bajos, fallaron este año, pero se espera que resurgan en 2018.

El lobbysta de California David Quintana, cree que habrá un creciente apoyo tribal para las apuestas deportivas en la legislatura de 2018. Pero anticipó cuestiones que por una década dividieron tribus como el póker online, con el resurgir de las apuestas en los deportes; en gran parte por las salas de jeugo de cartas y la industria de carreras.

"Espero que algo salga el próximo año", dijo Quintana. "Y todos los problemas relacionados con el póquer en Internet van a resurgir de nuevo."

Quintana predice un creciente apoyo tribal, particularmente si la Ley PASPA es anulada.

"La posición de CNIGA evolucionará a medida que evolucionen los intereses de sus miembros", apuntó.

"La posición de CNIGA se creó en un momento en que esto no estaba en el horizonte. Ahora que está en el horizonte puede verse que su posición evoluciona de nuevo con el interés de sus miembros individuales".

Stallings negó por su parte que haya un creciente impulso estatal en California para abrazar las apuestas deportivas.

"No creo que nadie de la CNIGA haya llegado a esa conclusión", dijo Stallings.


 

 

Fuente:www.legalsportsreport.com

 

 


 

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