En Un Año Se Instalaron 3.440 Terminales De Apuestas En Andalucía

Al cumplirse un año desde que la comunidad autónoma española de Andalucía permitió la instalación de casas de apuestas, el crecimiento del sector fue exponencial. Ya funcionan 3.440 terminales de apuestas -de los cuales casi el 23 % están en la provincia de Málaga-, según la Consejería de Economía, Hacienda y Administración Pública.

Se trata de un aumento considerable en sólo 12 meses, teniendo en cuenta que en 2016 existían en toda Andalucía algo más de 29.000 máquinas tragamonedas de tipo B.

El hecho, aseguran, que también trajo aparejado un incremento -especialmente entre los más jóvenes-, de jugadores que acuden a las asociaciones especializadas para su rehabilitación por problemas de juego problemático.

El 5 de septiembre de 2017, Andalucía se convirtió en la última comunidad autónoma en regular las apuestas deportivas o de competición, tanto presenciales como online, adaptando la Ley 12/2011 con la que el Gobierno normalizaba el reciente auge de las casas de apuestas virtuales en el país.

La entrada en vigor de este reglamento conllevaba un aporte económico considerable para las arcas públicas andaluzas, ya que la administración esperaba alcanzar unos ingresos por tributos de juego en apuestas de 2,8 millones de euros en 2018 y EUR 5 millones en 2019.

La repercusión de esta medida ha tenido un impacto inmediato en la sociedad andaluza, puesto que se produjo un incremento del 60 % con respecto al año pasado, del número de personas que acudieron para iniciar tratamiento a alguno de los centros regionales de la Federación Andaluza de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Fejar), explicó a la agencia a EFE su presidente, Francisco Abad.

Este cambio de metodología en el juego también cambió radicalmente el perfil de jugador "en solo dos años", que pasó de "hombre de 40 años con pareja y trabajo estables" a "chico de 19 años, estudiante sin ingresos propios" y que
puede llegar a acumular deudas de 3.000 o 4.000 euros.

"El jugador patológico tiende a esconderse para jugar, por eso en el ambiente que crean las casas de apuestas con los cristales oscuros y que no se puede ver desde el exterior es perfecto", admitió Abad, que consideró que existe "hipocresía" en estas casas de apuestas a la hora de reclutar nuevo público.

Explicó además que muchos jugadores asumen múltiples deudas con la que pueden soportar "hasta 12 microcréditos", y calculó que el 80% de las personas que inician un tratamiento reconocieron que "han intentado quitarse la vida o al menos lo han pensado seriamente".

Abad admite que, aunque la sociedad es consciente en parte de este problema -el 75 % de los andaluces considera necesario regular la publicidad del juego, según el Consejo Audiovisual de Andalucía-, sigue estando normalizado ver a menores comprar décimos de lotería a pesar de que está prohibido hasta los 18 años.

Solicitó que se creen protocolos de juego responsable para que las personas "conozcan el riesgo de empezar a jugar" y que el dinero recaudado por el juego se dedique a intentar paliarlo, ya que estas organizaciones reciben subvenciones "cada vez más tarde y de menor cantidad" y están acumulando listas de espera.

"En 2015 llegamos a un principio de acuerdo con diferentes asociaciones relacionadas con el juego para regular su publicidad, pero ese decreto sigue metido en un cajón", reconoció Abad, quien confió que esta medida se reactive con el nuevo gobierno.


 

 

Fuente:www.lavanguardia.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner