Advierten Sobre Cierre De Locales En Madrid Por Nueva Normativa

El titular de la patronal Cejuego, que engloba a las principales empresas del sector del juego en España, Alejandro Landaluce, advirtió que si se aplica la normativa que prepara la Comunidad de Madrid que fija una distancia mínima de 100 metros entre salas de juego y los centros de enseñanza, "supondría el cierre de 140 salones de juego y de 80 casas de apuestas y la pérdida de 1.400 empleos”.

El texto de la norma que el Ejecutivo que preside Angel Garrido prevé aprobar a finales de abril o principios de mayo, estipula una distancia mínima de 100 metros entre salones y casas de apuestas y centros de enseñanza, con el fin de establecer un perímetro de seguridad para evitar que los menores accedan a estos establecimientos.

La Consejería de Economía, Empleo y Hacienda que dirige Engracia Hidalgo elaboró el borrador con el que se modificarán los reglamentos ya existentes sobre máquinas recreativas y de juego, y el de apuestas.

Los 220 locales que se verían abocados al cierre suponen una tercera parte de los 653 que actualmente hay censados en la Comunidad de Madrid. El director general de Cejuego (que entre otras empresas representa a Cirsa, Codere, Recreativos Franco, y Grupo Orenes) cargó contra la posible aplicación con carácter retroactivo de la norma y criticó la falta de seguridad jurídica para las empresas, que han invertido entre 150.000 y 300.000 euros para la apertura de un local, en función de los metros cuadrados del local.

El proyecto también establece la obligatoriedad de contar con una persona de forma permanente que regule el acceso a los locales con el fin de evitar el acceso a los menores. "Es un incremento de plantilla inasumible para el 25% de los locales, que tienen una superficie de entre 50 y 60 metros cuadrados, y que en la actualidad cuentan con un solo empleado. Ese requisito supondría duplicar su plantilla, algo inasumible para su cuenta de explotación y que conllevaría el cierre", aseguró Juan Lacarra, secretario general de la Asociación Española de Empresarios de Salones de Juego y Recreativos (Anesar).

En su opinión, este requisito es inaceptable porque exige a locales pequeños estándares de seguridad mayores que los de un casino. "Pedimos que el control de admisión sea similar al de los bingos, con la posibilidad de que se realice por medio tecnológicos homologados, que son plenamente eficaces y eficientes", resaltó.

Ambos directivos cargaron contra la criminalización del sector del juego y consideraron que esa mala imagen se debe al aumento de la publicidad y no al incremento del uso de los salones de juego y de las casas de apuestas.

"Se juega un 31% menos que antes de la crisis", remarcó Landaluce, quién recalcó que el sector está comprometido con los principios de tolerancia cero con el acceso de los menores. "Nuestro objetivo no es situar los locales al lado de los colegios. Los criterios que utilizamos para decidir donde instalarnos es la localización, ya que debe ser un sitio con tránsito de personas y con visibilidad", aseguró. De hecho afirmó que se realizaron 23.000 inspecciones en Madrid, en las que solo se detectó la presencia de 22 menores.

La norma prevé además destinar el 0,7% de lo recaudado a la prevención y lucha contra la adicción al juego. También incluye otras medidas de refuerzo de este objetivo, como cambios en la rotulación exterior de los establecimientos, o la prohibición de contar con máquinas infantiles que conceden premios en especie.

La nueva regulación establece "algunas precisiones" respecto a los servicios de bar o cafetería que pueden instalarse en estos locales. Así, en los salones recreativos quedará prohibido "el despacho y consumo de cualquier tipo
de bebidas alcohólicas" mientras en los salones de juego sí se permitirá instalar una cafetería separada del espacio de juegos y siempre que se requiera el mismo control de acceso a ella como al propio establecimiento. Tendrá los mismos horarios de apertura y cierre que el salón y su superficie no podrá exceder el 50% de la superficie total del local. Podrá contar con bebidas alcohólicas, siempre que haya obtenido los permisos y licencias "que sean exigibles".

La respuesta de Madrid

El vicepresidente del Gobierno regional, Pedro Rollán, indicó hoy que el decreto de regulación del sector del juego que se prevé aprobar en las próximas semanas, no supondrá el "apocalipsis" para esta actividad.

Así respondió Rollán a las críticas de Cejuego y de Anesar sobre el decreto, que consideraron como "oportunista" y "electoralista".

Rollán destacó que esto no obedece a "una cuestión electoralista", sino a "una profunda reflexión" que se ha efectuado desde la Consejería de Economía, Empleo y Hacienda.

La distancia mínima de 100 metros entre los centros escolares y los salones de juego y las casas de apuestas, no es "abusiva", sino que está en consonancia con lo que se está tramitando en otras "muchas" regiones españolas, dijo el también portavoz del Ejecutivo autonómico.

Estimó que es "muy precipitado" por parte del sector adelantar el "apocalipsis", al tiempo que instó a esperar a la aprobación y tramitación del decreto para determinar cuál es su impacto.

Para el Gobierno madrileño, agregó, "hay un impacto que está por encima de cualquier otro", que es preservar "una serie de garantías mínimas para que los menores de edad no accedan" a los salones de juego y casas de apuestas.

Pre3cisó que será necesario "un control presencial" y no servirá ningún medio telemático o cualquier otro tipo de recurso que se haya podido presentar desde el sector.

"Es importante no solamente respetar esas distancias mínimas, sino que los menores no puedan acceder" a estas instalaciones y "la única manera que da la confianza suficiente al Gobierno regional para que los menores de edad no accedan este tipo de establecimientos es con un control presencial", puntualizó.

Al ser preguntado por la propuesta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (FAPA) Francisco Giner de los Ríos de establecer una distancia mínima de 800 metros entre los centros educativos y los salones de juego y las casas de apuestas, Rollán opinó que esa distancia es "muy abultada" e imposibilitaría la instalación de estas empresas en el casco urbano de la ciudad, teniendo en cuenta el número de colegios que hay en Madrid.

El también consejero de Presidencia indicó que, con una distancia de 800 metros, habría que irse "casi a los Picos de Europa" para contar con un establecimiento de estas características.

Ssubrayó que hay "un término medio" entre 100 y 800 metros y será serán los técnicos de la Consejería de Economía los que determinen, analicen y estudien cuál es la distancia más adecuada.


 

 

Fuente:cincodias.elpais.com, www.madridiario.es y www.lavanguardia.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner