Ganador De Lotería Pide Ser Indemnizado Por Un Banco Por Mala Praxis

El ganador de un premio de la lotería española en 2005 reclamó a una entidad bancaria -en el juicio celebrado en la ciudad de Castellón-, la cantidad de 1,6 millones de euros por daños y perjuicios, tras denunciar haber sufrido mala praxis por parte del Banco Santander, donde ingresó más de seis millones en operaciones financieras que aseguró "no entendía".

Es el último episodio del periplo judicial de Paco Guerrero tras 14 años en los que asegura "no haber gastado ni un euro del premio" y sentirse "muerto en vida".

Guerrero, en declaraciones ante los medios, dijo que este juicio "tengo que ganarlo porque me lo merezco y los directores del banco tienen que pagar su mala actuación con dinero o con la cárcel", pues todo ello le causó un perjuicio muy grave a su salud.

Resaltado que "he ganado ya tres juicios con la verdad" y que su voluntad es que los inversores "confíen más en sus gestores que en los directores de los bancos" porque "a mí, que me tocara la lotería fue mi muerte en vida, y estoy arruinado sin haber gastado ni un euro de lo ganado".

Guerrero -que comenzó a trabajar a los 10 años como marinero en Barbate, nunca fue a la escuela y dedicó sus últimos años laborales a trabajar como albañil en Castellón-, explica en su demanda que tras ser agraciado con el premio decidió montar una empresa de construcción con la que compró un solar e inició una promoción de 4 viviendas.

Tras una mala experiencia en el Barclays Bank, decidió traspasar sus fondos al Banco Santander, quienes le "convencieron para que mantuviera sus fondos y obtuviera préstamos hipotecarios y pólizas" para llevar a cabo esa promoción inmobiliaria, algo "innecesario" porque el demandante tenía una "importante cantidad de dinero".

Los gastos financieros derivados de la disposición de las pólizas ascendieron a más de 500.000 euros, y eso, sumado a la crisis de la construcción hizo que Guerrero se encontrara
con las viviendas terminadas que no pudo vender, y con pólizas y préstamos que no podía pagar, lo que determinó varios procesos de ejecución hipotecaria por parte del Banco Santander.

Esto mermó la salud de Guerrero que sufre, según manifestaron los peritos psiquiátricos de parte en el juicio, quien padece a consecuencia de estos hechos "ansiedad y depresión crónicas".

El informe de otra de las peritos indicó que Guerrero, si bien no tiene una discapacidad intelectual, "tiene bajas capacidades que le impiden asimilar conocimientos de carácter financiero y posee una competencia lectora equiparable a un niño de tercero o cuarto de primaria".

La defensa del Banco Santander argumentó que la empresa de Guerrero sufrió "una pérdida patrimonial a consecuencia la crisis, pero no es responsabilidad de la entidad bancaria". Asimismo aseguraron que ya se juzgó los productos denominados "tridentes" y por ello existe "excepción de la cosa juzgada", es decir que ya se reclamó por esta cuestión.

Además, la defensa del banco argumentó que "se reclama aquí por unos fondos conservadores y por unos daños y perjuicios que son improcedentes" porque "no ha habido incumplimientos".

La representación de Guerrero reclama al banco 1,6 millones de euros por perjuicios causados en su patrimonio, por perjuicios por operaciones de financiación innecesarias y por daños y perjuicios que ha sufrido el actor "en su propia persona".


 

 

Fuente:www.lavanguardia.com

 

 


 
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