Jugando a las Tragamonedas

El uso que le da a los tragamonedas está íntimamente ligado  a la manera en como usted está dispuesto a operar a los mismos.

Tenga en cuenta algunos consejos:

-  Una maquina tragamonedas es una propuesta, en primer lugar, para su entretenimiento. En segundo lugar  para probar suerte. Si ella lo acompaña, ese día podrá ganar dinero y haber pasado un rato agradable.

- Las maquinas están "tokenizadas", es decir tienen prefijado un valor de apuestas y en general en todas las salas que visite encontrará maquinas con distintos valores de apuestas. Las que tiene valores mayores pagan premios más importantes. Elija el juego que le guste, pero vea que también sea adecuado al presupuesto que Usted ha destinado a ese momento de esparcimiento.

- Evite jugar en lugares que no estén debidamente habilitados. Busque siempre centros legalmente autorizados. Eso garantiza la existencia de un sistema de controles que aseguren la transparencia.

- Esta probado por demás que las salas ilegales y los
centros de juego tuguriales propensos a que los tragamonedas o maquinas traga-perras esten arregladas de forma tal que no permitan que los jugadores resulten ganadores o que se produzca el mínimo de posibilidades de que un jugador pueda ganar.

- Lea bien las instrucciones, cada vez que se inicia en un modelo de máquina que le resulte desconocido. Por ello es obvio que deberá elegir siempre, en la medida de las posibilidades, maquinas cuyas ayudas estén en un idioma que Usted comprenda cabalmente.

- Comience con apuestas de bajo monto y vaya incrementando sus posturas hasta el límite prefijado por Usted, a medida que se va familiarizando con la tragamonedas.

- Y siempre recuerde que la suerte es casquivana, no nos ha jurado amor eterno y por ello, es mejor retirarse en el momento de mayores ganancias, que seguir intentando y perder todo en pocos minutos.


 

 


 
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