Innovadora Iniciativa Para La Prevención Del Juego Patológico

Coslada es un pequeño municipio de la comunidad de Madrid con cerca de 85 mil habitantes y unos 12 kilómetros cuadrados de extensión. Allí un grupo de policías tutores, una figura perteneciente a la policía local española que hace de nexo entre la fuerza y la comunidad, está trabajando con niños y adolescentes en la prevención del juego patológico causado por la proliferación de avisos publicitarios de apuestas deportivas y el fácil acceso de los menores a los portales de juegos en línea.

Tomás Calamardo Villamayor, parte del equipo de policía tutor de Coslada y coautor del libro “Menores en el laberinto”, está dando charlas en colegios y escuelas de su comunidad para advertir a este sector de la sociedad sobre los peligros que enfrentan los menores. “Nosotros hablamos con los chavales sobre el fácil acceso a la publicidad del juego y de todo lo que se mueve alrededor de ellos al ser más vulnerables. Para mí no se trata de jugar, sino de apostar, porque se juega a algo donde hay dinero de por medio”, explica.

Uno de los principales problemas que ve Villamayor es que muchas veces las regulaciones están pensadas de una manera, pero luego se pueden utilizar de otra. La regulación española prohíbe que se diga que el juego puede mejorar las habilidades personales o el reconocimiento social, como así también afirmar que podrían solucionar los problemas financieros. No obstante Villamayor señala que “te ponen un anuncio de juego de apuestas deportivas anunciado por famosos del ámbito deportivo y posteriormente te ponen un anuncio de otro famoso anunciando una línea de crédito para que te compres lo que tú quieras. No están dentro del mismo anuncio, pero está de seguido”.

El tema de la publicidad de las apuestas deportivas en España parece estar descontrolada a decir del policía tutor, y es uno de los problemas más graves que enfrentan quienes luchan en contra de la ludopatía en los sectores más vulnerables. Para él, los jóvenes están bombardeados por publicidades de juegos a toda hora y de forma constante. “A los menores les ponen publicidad en el horario de mayor audiencia donde está prohibido anunciar alcohol o tabaco y sin embargo el juego y las apuestas, con la excusa deportiva, entra en todos los sitios”. Este tema sumado a los bonos de bienvenida, aclara, donde los operadores ofrecen dinero para empezar a jugar, es una combinación que está haciendo bastante daño.

Según Villamayor, los adolescentes se insertan en el mundo de las apuestas deportivas sin siquiera planteárselo y porque muchos están convencidos de que está socialmente bien visto. “Cuando se juega online o cuando se juega en las casas de apuestas pasa igual, es dinero aquí y ahora. Se está fomentando algo que creo honestamente, desde mi trabajo de mediación y prevención de conflictos, que está considerado un problema, una enfermedad, una adicción sin sustancia como es el juego y las apuestas deportivas. Esto es lo que nos preocupa a mí y a los que trabajamos en esto”, señala.

Los problemas inmediatos que enfrentan los jóvenes cuando se ven inmersos en el mundo del juego, pueden pasar por diferentes grados de riesgo. En primer lugar, sostiene el mediador, los menores se convierten en deudores y con ello ingresan en un laberinto tratando de salir del problema. Robar dinero a sus padres, faltar a clases en grupo para ir a apostar a los locales, relaciones violentas que viven y que le ocultan a sus padres, son alguna de las cuestiones en las que se ven inmersos los chicos cuando el juego se vuelve un problema. “Tuvimos el caso de un chaval al que le habían pegado por deudas y no le dijo a su madre lo que había ocurrido. Faltan y fallan a clase, en definitiva es un tema bastante delicado y creo que tenemos que poner bastante entre todos para poder trabajar contra ello”.

El principal objetivo de los policías tutores es fomentar que los menores entiendan que el juego y las apuestas son una actividad que tiene un riego para su salud, poniendo el tema en su entorno para que ellos mismos puedan hablar de ello. “Debemos hacerles entender a los jóvenes que por que Cristiano Ronaldo haga un anuncio diciendo que apuesta, no significa que ellos tengan que seguirle. Que vean que esos bonos de bienvenida son una manera de engañar; que no se promuevan las canchas para fomentar las apuestas alrededor de los chicos, que no sea el ir a apostar una manera de entretenimiento, una manera de ocupar el ocio”, señala y advierte que se deberían tener mayores controles en el acceso a los locales de apuestas, como así en los sitios en línea, ya que es una práctica común que un niño utilice la tarjeta de otro mayor de 18 años para apostar, tarjeta por la que muchas veces debe pagar comisiones por su uso.

Advertir a los padres, quienes muchas veces no están atentos a lo que sus hijos alcanzan gracias a las nuevas tecnologías, es otro de los trabajos que los policías tutores llevan en sus agendas. “Nosotros también realizamos charlas para la prevención con los padres, con asociaciones y demás. Hablamos con ellos sobre el uso de las nuevas tecnologías, el ciberbullying, el consumo de alcohol y de drogas, y por supuesto el tema de la ludopatía a edades tempranas para la prevención en el ámbito familiar”. Los padres luego de las charlas, están observando con preocupación el auge de los locales de apuestas como así también el tema de la publicidad.

Según los datos que maneja la policía local de Coslada, el consumo de apuestas deportivas por parte de los menores se incrementó en los últimos tiempos, tanto en la comunidad de Madrid como en el ámbito nacional. Además indican que los jóvenes se “enganchan” en el juego a partir del bombardeo publicitario, que existen casas de apuestas cada 100 metros y que la edad media de los ludópatas en España se sitúa en los 18 años. “Las casas de apuestas cuadruplican a los ludópatas. Hay 17.735 adictos vetados en Madrid, porque como bien sabes hay personas que tienen voluntad y hacen que se les prohíba entrar en ese tipo de locales y esto está ocurriendo cada vez más” agrega Villamayor. Según sus datos, la ludopatía se está disparando en Madrid y, mientras mueve mucho dinero, también está generando muchos problemas.

Para ellos la solución no pasa por la prohibición de la actividad, sino de la regulación de la publicidad tanto en radio como en televisión y sobre todo evitar la aparición de personajes famosas como Ronaldo o Nadal, ya que son formadores de opinión de los jóvenes e incluso muchos les copian hasta el corte de pelo. El oficial de la policía de Coslada indica que él, dejándose la voz durante cuatro horas en diferentes cursos, puede llegar como mucho a 120 personas y ellos en 20 segundos “llegan a millones”.

Villamayor explica que, si bien no es la policía la encargada de legislar, “puedo permitirme decir que estoy totalmente en contra de esa publicidad, de los bonos de bienvenida, de los famosos que fomentan esos problemas, que fomentan un problema de salud pública, un problema de adicción”, indica y añade que está en el derecho y en la obligación de proteger a los menores y a las familias y de repetir que estas cuestiones deberían ser reguladas por el bien de todos.


 

 


 
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