Genera Polémica Un Estudio Sobre La Ludopatía En Chile

Luego de que fuese publicado una investigación sobre el juego patológico en Chile realizado por la Corporación de juego Responsable que mostraba una notable suba de jugadores problemáticos en el denominado sector D, correspondiente a los estratos sociales más bajos de la sociedad, un directivo de la Fiden salió a cuestionar el estudio porque tendría "un claro error metodológico e incluso clasista".

Gustavo Torres, director a cargo de Estudios y Alianzas de Fiden, explicó que, "nos parece sesgado suponer que hay una relación directa entre los sectores más vulnerables y la adicción al juego. Existe una fisura en el sistema que no se preocupa de las motivaciones que provocan que los ciudadanos conviertan el juego en algo patológico. Este estudio grafica claramente que son las condiciones psicosociales de las personas que hacen que estas encaucen sus problemas a través del juego, el alcohol, el tabaquismo o las drogas. Por ende, no se puede culpar exclusivamente a las máquinas de barrio por como el ciudadano chileno construye su propio ambiente social ya viciado por el sistema".

Según el directivo, si se considera que el 67,5 por ciento del total de los encuestados reconoce gastar dinero en boletos de Lotería, y un 46,9 por ciento en "raspaditas", se podría deducir que es allí también donde las personas con problemas de juego concentran su accionar. Para él, "las personas de todos los estratos no juegan mayoritariamente porque tengan una tendencia a la ludopatía, sino por la expectativa de recibir un premio mayor e inmediato, socialización y entretención", e insiste que "asumir que las máquinas tragamonedas populares aumentan los problemas asociados a la adicción al juego es una afirmación rebatida por los resultados del propio estudio, que muestra que entre el 2015 y el 2018, se produjo una baja de 1 punto porcentual en lo que se considera jugadores patológicos. Además, hay un fuerte sesgo porque no se compara la cantidad de dinero que las personas gastan en las máquinas de juegos en comparación con los casinos".

La postura de la Fiden se basa en que no se puede hablar de estudios serios sobre la ludopatía en Chile si no se crea una propia metodología de análisis. "Estados Unidos mira el comportamiento de sus propios jugadores basado en su propia realidad y propios factores externos e internos, por lo tanto, no necesariamente refleja la realidad chilena. Además, que las cifras muestran que el uso de las máquinas es casi la mitad del consumo de boletos de Lotería", explica Torres, refiriéndose a The National Opinion Research Center DSM-IV Screen for Gambling Problems (NODS), herramienta con la que se realizó el estudio en cuestión.

Por otro lado, Angela Carmona Alba, psicóloga y titular de la Agrupación de Jugadores en Terapia (AJUTER), sostuvo que el crecimiento mostrado por los sectores de ingresos más bajos con referencia al juego patológico tiene dos variables posibles. En primer término, explica que el segmento D no tiene acceso a la salud privada, por lo tanto son asistidos en los Centros de Salud Familiar (CESFAM), consultorios de asistencia pública que están acotados a los sectores más vulnerables de la sociedad chilena, beneficiarios de los sistemas del Fondo Nacional de Salud, dedicado a atender personas que acrediten ser de bajos recursos, y del Programa de Reparación y Atención Integral de Salud (PRAIS), que atiende a las víctimas de la violación de derechos humanos de la dictadura pinochetista. "Los consultorios y la parte pública no está preparada para recibir adictos al juego, porque, como el estado todavía no reconoce lo que es la ludopatía en Chile, no hay una preparación a nivel sistema público para recibir a esta gente y no tienen ayuda profesional" explica Carmona.

La otra variable de este crecimiento del sector D, es lo que
llama el juego ilegal, refiriéndose directamente a los casinos barriales dependientes de la Fiden. "Las máquinas de barrio que tenemos acá en Chile son exactamente iguales a las máquinas de los casinos. El juego ilegal acá en Chile son reales casinos, te dan premios en plata, tienen la misma parafernalia para entregarla, rifan autos para la gente que está jugando, sirven tragos, café, es un minicasino donde les entregan premios en efectivo y la adicción se establece igual" . Para la especialista "si bien otro de los graves problemas de los ludópatas son las apuestas deportivas, sobre todo las relativas al juego "El Experto", el segmento D no tiene los recursos para acceder a él, pero sí cuenta con lo necesario para acudir a las máquinas de barrio.

No obstante, Carmona reconoce que la muestra de ludopatía resultante del estudio "es un poco mentirosa", porque considera que al no haber casinos en Santiago el número de ludópatas podría crecer y señala que el próximo camino para conocer la realidad del problema es hacer estudios en otras ciudades. Tenemos que tener en cuenta que el estudio actual se realizó sobre los mismos parámetros que el anterior de 2015, en una zona del Gran Santiago donde no hay casinos y los más cercanos se encuentran a una hora de distancia en automóvil. Entonces, el carácter de muestra nacional que algunos medios chilenos quisieron darle, es bastante falaz. Aunque la psicóloga comparte esto último, ella considera que mostrar el estudio es importante para crear conciencia de que el Estado debería intervenir en el tema, como así lo han hecho los casinos privados, donde ya se trabaja con sistemas de autoexclusión.

Insiste en que el estado tome cartas y que entienda que la ludopatía llegó a Chile para quedarse. "Realmente es un porcentaje chico de gente que está enferma, pero es gente que está enferma, porque un enfermo enferma a todo su grupo familiar y es una cadena que arrastra este adicto. Los operadores de juego tomaron conciencia de que los adictos alejan gente del casino, el jugador social atrae gente, y en ese concepto se está trabajando con el juego responsable. Pero el Estado todavía no está y esas son las puertas que tenemos que empezar a tocar ahora",. Con referencia a la Fiden, la experta está convencida de que sus directivos no se van a hacer cargo de que el estudio dejó en claro que ahí está el problema del aumento de juego patológico en los estratos más vulnerables de la sociedad.

Para Torres, sin embargo, el estudio es una nueva arremetida de los Casinos y de la Superintendencia contra una actividad que considera legal y que se desarrolla hace 30 años en Chile. "Nosotros promovemos que exista una regulación donde las máquinas de juego cumplan con todos los requisitos para operar. En esta línea hemos avanzado en autorregulación y ya estamos trabajando en un código de buenas prácticas con el objetivo de establecer altos estándares, comportamiento ético y transparencia en el sector". El directivo advirtió que "existe una utilización para acusar a los pequeños empresarios sobre los problemas asociados al juego, y son ellos, los grandes casinos, que no asumen su propia responsabilidad en esta problemática social".

Carmona aclaró que "nosotros como corporación no peleamos con la Fiden, no tenemos nada que ver con ellos, nuestro único interés en hacer estos estudios es mostrar la realidad de la ludopatía en Chile".

Informe Conductas de juego, factores psicosociales asociados y juego patológico


 

 


 
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